La Cruz de Cristo (primera parte)

By admin on abril 8th, 2010

La Cruz de Cristo

La cruz de cristo

En conversaciones con hermanos de otras Iglesias, sobre todo fundamentalistas critican (como siempre) a la Iglesia Católica porque en sus templos está la cruz de CRISTO presidiendo el altar y porque el Viernes Santo se celebra con solemnidad y recogimiento; aducen que CRISTO está resucitado y por lo tanto ya no está en la cruz, que nosotros predicamos un CRISTO muerto y en derrota y otras muchas cosas más; para empezar yo les aclararía que la liturgia más antigua de la Iglesia con casi dos mil años de antigüedad es la liturgia de la Vigilia Pascual donde se proclama que el SEÑOR ha resucitado de la muerte y es vencedor y nunca se ha dejado de celebrar hasta nuestros días, siendo además el centro de nuestra Fe.
Entrando en el tema de la cruz, en el principio del cristianismo cuando la cruz era un signo de ignominia y la dominación romana seguía vigente, los cristianos tomaron como signo de identificación el Pez dado que en sus letras griegas iba el monograma de “JESÚS Hombre Salvador Del Mundo”, más tarde sobre el siglo VI el cristianismo adoptó la Cruz como símbolo de su Fe.
Qué cosa es un símbolo?, es algo sencillo que al mirarlo recuerda o representa toda una gama de sentir o de condiciones, algo que al mirarlo trae a la memoria cosas tan importantes que es necesario resumirlo en un signo. La esencia del cristianismo es la redención, es el PORQUE de la venida de CRISTO;  El SEÑOR no vino a resucitar, es la consecuencia, la confirmación de esta salvación en la CRUZ, por lo tanto el símbolo que resume la esencia del Cristianismo es la CRUZ, escenario del suceso más trascendental en la historia del hombre; por este motivo fue escogida la CRUZ como símbolo del cristiano y significa SALVACION no derrota, pues CRISTO en la cruz no es símbolo de derrota sino de VICTORIA sobre el pecado y la Cruz no es símbolo de muerte sino de vida y esta en abundancia, pues es vida eterna; ahora bien la cruz sola no es mas que un instrumento de tortura, como la silla eléctrica o la horca, la cruz como símbolo tiene que llevar a CRISTO para que sea portadora de un mensaje de salvación.
San Pedro y San Pablo proclaman la cruz sin cesar.

¿Acaso no sabían ellos que Cristo ha resucitado? Claro que sí, pero comprendían la importancia de tenerla siempre presente porque ella es el poder de Dios contra todas las fuerzas infernales: las fuerzas de la carne, es decir de nuestro ego. La carne tiende a su placer, su conveniencia, su engrandecimiento; la cruz pone a muerte todo eso para que reine el Amor
Hechos 2,36
«Sepa, pues, con certeza toda la casa de Israel que Dios ha constituido Señor y Cristo a este Jesús a quien vosotros habéis crucificado.»
Gálatas 2,19
En efecto, yo por la ley he muerto a la ley, a fin de vivir para Dios: con Cristo estoy crucificado
Gálatas 5,24
Pues los que son de Cristo Jesús, han crucificado la carne con sus pasiones y sus apetencias.
Gálatas 6,14
“Lo que es a mi, Dios me libre de gloriarme si no es en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, en la cual el mundo está crucificado para mi, y yo para el mundo.”
I Corintios 1,13
¿Esta dividido Cristo? ¿Acaso fue Pablo crucificado por vosotros?
La Cruz es tan atacada que los Testigos de Jehová  hasta la niegan como tal, ellos dicen que Jesús murió en una estaca o en un palo, esto no solo es herejías sino es franca negación de la exégesis bíblica. La palabra griega “Xulo” que quiere decir madero aparece 5 veces en la Biblia, y de ahí se toman los Testigos de Jehová para afirmar que Jesús murió una estaca. No toman en cuenta que todas las demás veces que la Biblia menciona la palabra Cruz con la palabra griega “Stauros” que significa cruz con forma de T.

Tipos de ofrendas

By admin on marzo 26th, 2010

Ofrenda de Culpa (Ofrenda Expiatoria): ‘Asham’ (אשם)

limosneroLa ofrenda de culpa debía ser traída al Señor a consecuencia de cinco situaciones.Bíblicamente, cuando una ofrenda de este tipo era traída ante el Señor, era consagrada o mecida, y luego entregada a los sacerdotes.

Esas cinco situaciones son las siguientes: (1) por mentir, robar o tratar injustamente a su prójimo (Lev. 6:1-7); (2) por pecar involuntariamente contra las cosas santas o consagradas al Señor, fuese en ignorancia o por error (Lev. 5:15-17); (3) por violar una mujer esclava prometida a otro en matrimonio, pero que aún no había sido liberada de su esclavitud (Lev. 19:20-22); (4) el nazareo que se hubiere contaminado (Núm. 6:12-14); (5) un leproso cuando fuese limpiado de su lepra (Lev. 14:12).

La persona que sabía por seguro que era culpable de una de las cosas anteriores tenía que hacer una ofrenda expiatoria que se llamaba ‘vadai’ (ודאי), que significa “por cierto”. Si una persona no estuviese segura de haber transgredido una ley bíblica, pero sospechaba que quizás lo había hecho, tenía que hacer otra ofrenda de culpa llamada ‘talui’ (תלוי), que literalmente significa “depende de,” o “por si acaso”. Por otro lado, si sabía que también había pecado, tenía que ofrecer una ofrenda por el pecado.

Ofrenda Voluntaria: ‘Nedavá’ (נדבה)

La ofrenda voluntaria era un tipo de ofrenda de paz, y se daba sin ser requerida o en expresión de un voto o promesa a Dios (Lev. 22:18). A veces la ofrenda se daba para algo específico, como para la construcción del Templo. Esas se entregaban a los sacerdotes en ofrenda al Señor.

Ofrenda de Acción de Gracias: ‘Todá’ (תודה)

Otro tipo de ofrenda de paz era la acción de gracias. La persona daba gracias, o ‘todá’ (תודה), a Dios por Su bondad (Lev. 7:12-15). Esa ofrenda al Señor también se entregaba al sacerdote. Muchos judíos en la antigüedad creían que cuando el Mesías viniera a establecer Su reino eterno, ya no habría más pecado, pero continuará haciéndose esta ofrenda de acción de gracias.

La Comunión de los Santos y el Diezmo

By admin on marzo 25th, 2010

comunion de santosLa palabra griega ‘koinonía’ (koinvnia) en el Nuevo Testamento fue usado para denotar “comunión” o “en común,” como también “contribución” (Hech. 2:42,44; 2 Cor. 9:13; Ante-Nicean Fathers, Vol.1, p.86). De hecho la palabra griega ‘koinonia’ y la palabra hebrea ‘tzedaká’ (צדקה) fueron utilizadas de manera semejante para referirse a la ministración de las necesidades de otros. La palabra ‘koinonia’, que regularmente la traducimos como “comunión” realmente tenía una connotación de participar o impartir por medio de contribuciones. Pablo utilizaba la palabra ‘koinonia’ para hablar de “ofrenda” (Rom. 15:26).

El historiador Selden observó que los primeros cristianos excedían enormemente la contribución del diezmo. En Galacia y Corintio, Pablo ordenó que se hiciera una colecta semanal (1 Cor. 16:2). Las ofrendas de la Iglesia se utilizaban en diez maneras: (1) la reunión cristiana, (2) el mantenimiento de los líderes, (3) alimento para los hermanos pobres, (4) vestimenta para los hermanos pobres, (5) entierro de los hermanos pobres, (6) las viudas, (7) los huérfanos, (8) personas esclavizadas en las minas, (9) prisioneros, y (10) desterrados a las islas. Algunos creen que el apóstol Juan recibía su sustento por este medio mientras estaba desterrado en la isla de Patmos (Selden 1618, pp. 37-37).

Para la segunda mitad del tercer siglo d.C., los escritores eclesiásticos comenzaron a referirse al patrón hebreo de los diezmos como un ejemplo que pudiera adoptar la Iglesia para sostener a los funcionarios religiosos (Epístola 65 de Cipriano). Cipriano, quien fue obispo de Cártago en 248 d.C., declaró que el clero no debería tener un trabajo secular para que no tener que involucrarse en las ansiedades mundanas (Ante-Nicean Fathers, Vol. 5 p. 367).

Según Selden, Inglaterra fue el primer lugar donde se impuso un diezmo a la Iglesia. En el año 786 d.C., Carlomagno lo confirmó como un estatuto civil (Hallam 1854, pp. 263-264), y reguló que el diezmo de la Iglesia se destinara para: (1) el obispo y el clero, (2) los pobres, y (3) el mantenimiento de la Iglesia.

Con respecto a la idea de la “prosperidad,” existen algunas confusiones en torno a ese término porque había ocho diferentes palabras en hebreo que podían expresar prosperidad: (1) la palabra ‘jalaj’ (חלך), que también significa “caminar” o “ir”, (2) ‘kasher’ (כשר), con la misma raíz de ‘kosher’, que significaba “hacer lo correcto según las leyes de Dios”, (3) ‘sakal’ (שכל), que quería decir “pensar o actuar sabiamente”, (4) ‘shalav’ (שלו), que significaba “estar tranquilo”, (5) ‘shalvá’ (שלוה), que también quería decir lo mismo que ‘shalav’, o “estar tranquilo”, (6) ‘shalom’ (שלום), que significaba “tener paz, la sensación de estar completo”, (7) ‘tov’ (תוב), que quería decir “bueno”, y (8) ‘tzaleaj’ (צלח), que literalmente significaba “prosperar” o “ser exitoso.” En fin, la interpretación judía bíblica, como también la griega, para la idea de prosperidad conllevaba mejor la idea de “avanzar” o “adelantar”, en oposición a estar ocioso o ser rico.

Si somos creyentes en la Palabra de Dios, es necesario que nos ajustemos a los principios eternos estipulados allí. ¿Por qué? Porque Dios es nuestro Creador, y Sus preceptos son para nuestro beneficio, de modo que podamos disfrutar una vida abundante y gozosa. Dios quiere que andemos en vida recta y agradable a Él. Si Dios quiere que hagamos algo, es para bendecirnos con Sus más ricas bendiciones.

.Desde que conocí al Señor Jesús como mi Salvador, he mantenido una cuenta especial donde coloco la décima parte de todo lo que recibo, y luego le pido a Dios en qué parte del Reino quiere que “invierta” Su dinero. De hecho, doy ofrendas más allá del diezmo cuando así me lo indica el Señor. Como llevo más de treinta años recibiendo mi sostenimiento de Dios, eso significa que he dado para Su obra más de lo que Él me ha dado en tres años.

No le cuento lo anterior para vanagloriarme. Lo comparto para decirle que Dios siempre me ha bendecido abundantemente. Vivo cómodamente, y siempre he podido proveer lo que mi familia necesita (además de darle algunos gustos especiales). Nunca he sentido que me falte algo, porque Dios siempre me ha provisto. Aunque he vivido “por fe” en el extranjero la mayor parte de mi vida, Dios me ha suplido a través de Sus santos quienes han sentido ser parte de mi grupo de apoyo. Cierto es que nunca tengo seguridad de cuánto voy a recibir en el mes, pero confío en Dios, porque Él conoce cuánto voy a necesitar, aún en situaciones de emergencia. Agradezco la fidelidad de esas amorosas personas que siempre me ayudan según son dirigidas por Dios. Ha sido una experiencia maravillosa, y nunca me he tenido que preocupar por dinero una sola vez.

Dios provee a Sus hijos cuando viven según Su palabra, y hacen las cosas según Su voluntad. En Malaquías 3:10, Dios dijo: “Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde.”

Recientemente, mi hija me preguntó acerca de la fe y cómo podemos saber si la Palabra de Dios es verdaderamente cierta. Después de todo, nadie ha visto nunca a Dios. Le expliqué que Dios es como el viento. Nadie puede ver el viento, pero podemos ver sus efectos cuanto sacude las hojas de un árbol o levanta las olas del mar. De esa manera, aunque no podamos ver a Dios, podemos ver los efectos de ese Dios vivo cuando creemos en Él y obedecemos Su Palabra. Contestará nuestras oraciones, nos bendecirá, nos consolará y dará abundante vida a Sus hijos de fe.

¿Por qué no hace como Dios le pide en Malaquías 3? Pruébelo con el diezmo de su ingreso, sea poco o sea mucho, y verá cómo Dios derramará bendiciones sobre ti.

Pero un momento deteneos de estar llamando ladrones a los fieles que por una u otra razon no diezman., el diezmo no ha sido establecido a la iglesia como una ordenanza., esto es un sentimiento voluntario de aquellos que se sienten agradecidos de Dios y aman su obra..

DIEZMO (segunda parte)

By admin on marzo 25th, 2010

.- El diezmo Nunca se dio en dinero o moneda sino en comida y animales

todos al diezmoSiempre que se habla en la Sagrada Escritura del diezmo es de darlo en especie, ya sea de fruta s de animales.(Gen 4,3-7; Lev 27,30-32;) y no en dinero.(Gen 47,13-18).
Era exclusivamente de fruto de la tierra s de animales, ni siquiera se menciona dar algo de la minería, comercio, carpintería, o diversas ocupaciones profesionales.
Note usted que en libro de Levítico capitulo 27,30-31 si alguien quería pagar algo en dinero tenía que pagar el 20% mas del valor real del animal o fruto.
Obviamente no era dinero lo que Dios quería. Cuantas veces a escuchado usted usar el libro de Malaquías para presionar a dar el 10% cuando en realidad allí se esta hablando de alimento.
Hay cientos de citas bíblicas donde dice una y otra vez: cosecha y animales. !El enfoque del diezmo era agrícola y ganadero, por todas las partes del Antiguo Testamento, era comida: Comida para el Levita, comida para el forastero, comida para la viuda, comida para el huérfano y Dios no cambia de tema en Malaquías.
Le comparto las palabras textuales de un escritor evangélico que esta en contra del diezmo y dijo así:
“La próxima vez que un pastor o uno de los ancianos, diáconos, o evangelista ponga sentimientos de culpabilidad en usted sobre el diezmo, compre un camión cargado de trigo y descargüelo sobre el púlpito y mire su reacción”.
Una cosa es buscar lo que la Biblia dice sobre el diezmo y otra muy diferente es usar pasajes bíblicos para que la gente crea lo del 10% de su sueldo. Si usted quiere saber porque de dar el diezmo en especie algunos lo interpretan ahora a su modo para pedir el dinero solo es cuestión de imaginarlo un poco… Si me permite una pregunta: ? Están interesados en sus gallinas y cosechas s en su dinero?
2.- El diezmo era para los Levitas, viudas y huérfanos, no para el pastor.
Servía para el sostenimiento de los Levitas, porque éstos no tenían herencia en la tierra en común con las otras tribus. (Lev. 27:30-33; Nzm. 18:21-32;Dt 14,27-29)). De este fondo, también se tomaban ciertas porciones para aliviar las necesidades de los extranjeros, los huérfanos, y las viudas. Al tercer año el diezmo de ese año debía ser entregado directamente en las aldeas locales, y puesto a disposición, no sólo de los Levitas, sino también de los “extranjeros, los huérfanos, y las viudas.” (Deut. 12:5-7;14:22-29; 26:12-14).
De hecho Los rabinos judíos actuales no piden el 10% para ellos, porque conocen perfectamente la Ley y saben que el diezmo en especie era solamente para los Levitas. El 10% del salario para el jefe, pastor o líder, No ha existido nunca en la Biblia, excepto por parte de “predicadores o servidores”, que exigen para sí mismos en el nombre de Dios, lo que Dios nunca ha pedido para El.
3.- El diezmo (comida   y  animales) era una Ley para los judíos en el Antiguo Testamento.

Es por eso que las sectas protestantes que lo exigen tienen que recurrir a mencionar citas de la Antigua Alianza y sobre todo a Malaquías para poder hacer creer a la gente que es bíblico, pero no mencionan que eso era para el pueblo de Israel, que fui con el que Dios había hecho esa alianza, y nosotros no somos judíos, sino cristianos.
Pertenecemos a la nueva alianza: “Esta es mi sangre, sangre de la Alianza nueva y eterna” Lc 22,20; Heb 10,9;Gal 3,23-25 esta es lograda con la muerte y resurrección de Jesucristo y ahora él es nuestro Señor. Incluso San Pablo corrige a los que quieren volver a vivir bajo la Ley.(Gal 4,21-26).
Desafortunadamente algunos por no tener este conocimiento inconscientemente están mezclando las dos alianzas como si fuera lo mismo. En ratos son cristianos y al dar el diezmo son moisesianos. De todas maneras, si alguien quiere darlo porque esta en la Ley de Moisis no debe olvidar que el Apóstol Santiago dice que la Ley Era un todo o nada empaquetado.
A una persona no le era permitido escoger lo qué le gustara de ella, como si fuera un menú religioso y lo que no, lo dejaba a un lado. No podían elegir qué guardar y qué rechazar:
“Porque cualquiera que guarda toda la ley pero ofende en un solo punto se ha hecho culpable de todo”. (Stgo 2,10)
Si desea seguir la Ley, hay que circuncidarse; Guardar el sábado; No comer sangre; Dar el diezmo; no comer pescado sin escamas; Apedrear a los que violan la Ley etc. O todo o nada. Por eso los cristianos en el Nuevo Testamento nunca dieron ni hablaron del diezmo ni de las otras cosas que acabamos de mencionar.
Ni modo, por eso hay muchos queriendo ser pastores protestantes para poder trasquilar a sus ovejas tranquilamente en el nombre de Dios.

4. Ni Jesús ni los Apóstoles pidieron s mandaron pedir el diezmo.
Así como lo esta leyendo, en realidad no existe ni una sola cita del Nuevo Testamento en la que Jesús o alguno de los Apóstoles digan que hay que pagar el diezmo y menos todavía que eso era el 10% del salario. Ni siquiera el de los alimentos y animales.
En los Evangelios solamente viene tres veces la palabra diezmo y habla de los fariseos que lo daban(Mt 23,23; Lc 11,42) y por cierto no habla nada bien de ellos, y en el caso mencionado en Lc 18,12-14 el que daba el diezmo no salís ni justificado ni bendecido.
Las otra veces solo están en la carta a los hebreos y es el que da por única vez Abrahán a Melquisedec y era parte de un “botín” de guerra. En el Nuevo Testamento se habla de ayuda, colecta, apoyo, compartir todo lo que tenían, pero nunca de 10% semanal y en dinero.(Lc 10,3-7; 1 Tim 5,18).

?Por qué cree que nunca se le ocurrió a San Pablo mencionar a Moisés o a los profetas sobre el diezmo s soltarle a ellos el pasaje de Malaquías “ustedes están robando a Dios”, como muchos predicadores modernos lo hacen? Pues, porque él sabía que vivía bajo una Nueva Alianza y estilo nuevo de dar con el corazón.
5.- La Iglesia primitiva no cobraba el 10% semanal del salario.
Los historiadores de la iglesia lo dejan muy claro, la comunidad primitiva no se financió con diezmo de ninguno tipo. El Diccionario Hasting dice de la Iglesia primitiva:
“se admite universalmente que el pago de diezmos o décima parte de las posesiones, para propósitos sagrados no encontró un lugar dentro de la Iglesia Cristiana durante la edad cubierta por los apóstoles y sus sucesores inmediatos”.
Igualmente la Iglesia dice en la Nueva Enciclopedia Católica:”La Iglesia primitiva no tuvo sistema de diezmos… no había ninguna necesidad de mantenerlo, ni que existiera o fuese reconocido en la Iglesia, sino que los otros medios parecieron bastar”.
Por eso la Iglesia Católica usa la palabra  diezmo  con el significado de una ayuda equivalente al de una hora o dos de trabajo u otros ayudan mas, pero nunca con el de 10% obligatorio y menos porque lo enseñe la Biblia.  Algunos lo hacen como un compromiso libre y personal de apoyar la evangelización y fruto de la madurez en la fe.
Al parecer los promotores del diezmo(10%) no leen la misma historia del Cristianismo primitivo. Si alguien lo quiere dar por gusto, tradición o decisión propia cada cual es libre de gastar donde quiera su dinero, pero que nadie le haga creer cosas que no enseña la Biblia.
Cuidado, hay pastores que abusan. Sin duda que este tema les gustara a sus amigos y familiares protestantes que ya están cansados de que los expriman con el cuento del diezmo 10% semanal en dinero. Si quiere ayudarlos y practicar una obra de misericordia, compártales este tema que seguramente se lo agradecerá toda la vida.
Cuando en algunas parroquias católicas lo damos no es por un motivo bíblico sino por amor a Jesucristo y a su Iglesia como fruto de la madurez en la fe. Ojala y diéramos eso y más, pues es mucho más lo que Dios nos ha dado y nos ha bendecido.

DIEZMO (primera parte)

By admin on marzo 25th, 2010

todos a la ofrendaEl término “Diezmo” significa la décima parte de los bienes, tanto en el mundo hebreo como el griego. Fue mencionado aún dos mil años antes de la crucifixión de Jesús. Abraham lo entregó a Melquisedec antes de que existiera el Templo (Gén. 14).

En hebreo, el diezmo se llama ‘maaser’
(מעשר), lo que significa literalmente la décima parte del ingreso que una persona ha separado con cierto propósito. En tiempos bíblicos, existían tres clases de diezmos: el “primer diezmo”, llamado ‘maaser rishón’ (ראשון מעשר), que era dado al levita, quien a su vez diezmaba al sacerdote (Núm. 18:24, 28). El segundo diezmo, llamado ‘maaser shení’ (שני מעשר), era consumido durante una celebración especial (Deut. 14:22-23). Los eruditos asumen que ese segundo diezmo era llevado a Jerusalén durante una de las tres fiestas principales, Pascua, Pentecostés y Tabernáculos, y se comía en los contornos del Templo. El tercer diezmo, el ‘maaser aní’ (עני מעשר), era también llamado el diezmo del pobre, y se distribuía a los tres principales grupos de pobres, específicamente los huérfanos, las viudas y los extranjeros, además de los levitas (Deut. 14:28-29).

La cantidad que diezmaban los judíos durante tiempos de Yeshúa (Jesús) alcanzaba el veinte por ciento. Los que no diezmaban eran llamados ‘am-ha-aretz’ (הארץ עם), y el producto del cual no se diezmaba era ‘demai’ (דמי). Ese producto no podía venderse ni comprarse, ni podía entrar a la economía de la sociedad. Una porción de la Mishná titulado ‘Demai’ se dedica a explicar cómo el diezmo cuestionable era tratado. Los judíos estrictos se denominaban a sí mismos ‘haverim’ (חברים), lo que significa “compañeros de los fieles.” El concepto de haverim proviene de Salmo 119:63, que dice: “Compañero soy yo de todos los que te temen y guardan tus mandamientos.”

Cuando Jesús habla en Mateo 6:22-23 acerca del ojo bueno y malo, está explicando unos conceptos espirituales por medio del concepto común de ofrendar. A veces se decía que el que tenía un “ojo bueno,” ofrendaba con liberalidad. Por otro lado, el que tenía un “ojo maligno,” además de ser envidioso o mal intencionado, también era tacaño. La Biblia no especifica allí en qué consistía una adecuada ofrenda al sacerdote, o ‘terumá’ (תרומה), pero los rabinos determinaron lo siguiente: Si un individuo daba una cuatrigésima parte (2.5%) de su cosecha al sacerdote antes de sacar el diezmo, tenía un “ojo bueno” y ofrendaba con liberalidad. Pero si la persona ofrendaba sólo una sexagésima parte (1.6%), se consideraba un tacaño y tenía un “ojo maligno.” Lo normal era una quincuagésima parte (2%).

En tiempos de Nehemías, ciertos sacerdotes se encargaban de recoger los diezmos y las ofrendas, que luego eran almacenadas en unas cámaras especiales del Templo. Vigilaban a la entrada para que la gente no se olvidara de dar sus diezmos y ofrendas a los sacerdotes y demás representantes que servían en el Templo (Neh. 10:38, 12:44, 13:10-13).

Origen del Diezmo

El diezmar no es una costumbre exclusivamente bíblica. Por medio de literatura extrabíblica, se sabe que era un concepto común en todas partes del antiguo Medio Oriente. Se exigía un diezmo para realizar las ceremonias religiosas en Babilonia (6to siglo a.C.) y Siria-Palestina (siglo 14 a.C.).

Documentos ugaríticos, pertenecientes a los hititas en el norte de Siria (1375-1340 a.C.), hacen referencia al diezmo como un impuesto real. Ambos propósitos del diezmo, tanto para las celebraciones sagradas como para el rey, también aparecen en los relatos del judaísmo bíblico.

Ya se evidenciaba el vínculo tradicional para el diezmo entre lo sagrado y lo real cuando Abraham, el primero de los patriarcas, le ofreció sus diezmos a Melquisedec (Gén. 14:18-20). Melquisedec, cuyo nombre significa “rey justo,” era rey al igual que sacerdote de Salem (Jerusalén). Algunos eruditos opinan que existía un diezmo para la “capilla real” en Betel y luego para el “santuario real” en Jerusalén. Los reyes controlaban los tesoros del palacio y del Templo porque eran responsables del mantenimiento de ambos lugares (1 Rey. 15:18; 2 Rey. 12:19, 18:15; Ezeq. 45:17). El rey Ezequías organizó y supervisó la colección y el almacenamiento de los diezmos y ofrendas (2 Crón. 31:4). Los diezmos e impuestos mesopotámicos también eran organizados de esa manera, al igual que los diezmos e impuestos de los cartagineses, que eran enviados al templo de Melqart (Diodorus 20:14). Los levitas eran fieles oficiales de David, a quienes asignaba el cuido de los tesoros sagrados (1 Crón. 26:20).

El diezmo incluía toda clase de propiedad, evidenciado por el tipo de diezmo que dio Abraham (Gén. 14:20). El diezmo en Mesopotamia se daba de todo producto agrícola, ganado, ovejas, esclavos, asnos, lana, tela, madera, plata, oro y otro metal. Los libros de Levítico y Deuteronomio detallan la mayoría de los objetos comunes en Israel como ilustración del diezmo.

Cuando la Biblia describe el diezmo durante tiempos del primer y segundo Templo, lo presenta como si fuera algo obligatorio, aunque existían algunos diezmos voluntarios. Amós hace mención del diezmo junto con la ofrenda voluntaria (Amós 4:4-5). Por otro lado, la ley del diezmo en Levítico no requería la dedicación del primogénito de los animales limpios, sea buey u oveja, porque ya eran del Señor (Lev. 27:26). Los rabinos concluyeron que el propósito principal del diezmo era el mantenimiento del Templo y de quienes allí servían, y que era una ofrenda voluntaria. Solamente en Deuteronomio se menciona que el diezmo también incluía ofrendas obligatorias para los pobres y necesitados (Deut. 26:12).

El diezmo no sólo lo dio Abraham, sino también sus descendientes, como se puede ver a través de las Escrituras. Jacob prometió en Betel dar el diezmo de todo lo que Dios le fuera a dar en su viaje a Harán (Gén. 28:22).

Algunos teólogos opinan que el diezmo no era requerido de los judíos fuera de la tierra de Israel, pero los documentos históricos evidencian que también diezmaban en Siria, Babilonia, Egipto, Moab y Amón. Luego de la destrucción del Templo en 70 d.C., los judíos consideraban el diezmo, al igual que la oración, como un sustituto para los sacrificios del Templo.