La oración sacerdotal de Jesús

By adal on mayo 26th, 2012

La oración sacerdotal de Jesús

Voy a hablar con el Espíritu Santo durante todo el día

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Juan 17:1-11a

Oración introductoria:

Señor, yo creo en ti y todo lo que ha revelado para nuestra salvación. Espero en ti por tu misericordia desbordante. Cada acto de los suyos en esta tierra ha demostrado su amor por nosotros. Su ascensión a los cielos ante los ojos de los Apóstoles inspira mi esperanza de algún día unirse allí. Te amo y te deseo de ser el centro de mi vida.

Petición:

Señor, ayúdame a crecer en mi amor por el Padre y por las almas.

1. Un legado de la Oración:

La hora suprema de Jesús ha llegado. Como anticipa su agonía de amor que se entrega al Cristo extrema, no piensa por sí mismo. Su corazón se vuelve a su único amor, el uno para cuya gloria ha llevado a cabo todos los actos de su existencia terrena: su Padre. Pero, al mismo tiempo, que el amor invencible por su Padre abraza a todos aquellos que el Padre le ha confiado. Cristo deja a sus seguidores una herencia que seguirá siendo su mayor fuente de confianza a lo largo de los siglos: la oración sacerdotal. En este sentido, Cristo nos enseña a orar. Cristo reza para que su Padre sea glorificado por la glorificación del Hijo. ¿Qué es la gloria suprema con la que la vida del Hijo único de Dios culminará? La respuesta está en su inmolación cruenta en la cruz.

2. La Cruz es True Glory:

“‘Gloria’ La palabra se refiere al esplendor, el honor y el poder que le pertenecen a Dios” (La Biblia de Navarra:. San Juan, pág 202). ¿Cómo puede la muerte humillante de Cristo en la cruz y su abandono por parte de sus seguidores más cercanos dar honor a Dios y revela su esplendor y el poder? ¿Cómo puede la cruz de Cristo sea la gloria suprema? En primer lugar, revela un amor sin límites, un amor que no dice, “voy a ir tan lejos y no más allá.” Las palabras de Cristo: “Padre, perdónalos,” dan testimonio de un amor que es más fuerte que el pecado. La resurrección, que sigue la cruz, testimonio de un amor que es más fuerte que la muerte misma. En segundo lugar, la cruz es el cumplimiento de la misión de Cristo. Su obediencia al Padre hasta la muerte, redime a toda la humanidad. He abrazado la cruz en mi propia vida como la única forma de seguir a Cristo? Abrazando la cruz es el único camino seguro de amar a Cristo y glorificar al Padre.

3. Jesús sigue confiando en mí:

A lo largo de este pasaje del Evangelio, las palabras de Cristo resuenan con una confianza inquebrantable. A pesar de que él va a morir, abandonado por sus discípulos, en la agonía y el fracaso humillante, Cristo sigue confiando. Confía tanto en su Padre y en esos mismos discípulos que pronto lo abandonó. La confianza de nuestro Señor en nosotros como sus seguidores deben inspirar en nosotros la misma confianza inquebrantable en nuestra misión de salvar almas, para traer a otros a Cristo, y para transformar la sociedad misma. Por nosotros mismos no podemos hacer nada. Pero tenemos la seguridad de las oraciones propias de Cristo y la promesa de su Espíritu Santo. El Espíritu Santo hablará en los corazones de todos los que Cristo llama a acercarnos a él. Oremos a menudo a nuestro gran abogado: “Espíritu Santo, me inspiran lo que debo pensar, lo que debo decir, y lo que yo debo callar, para que pueda lograr el bien de todos mis hermanos y hermanas, cumplir mi misión , y hacer triunfar el reino de Cristo. ”

Conversación con Cristo:

Gracias, Señor, por amarme hasta el extremo

de morir en agonía indescriptible en la cruz.

Gracias por su don del Espíritu Santo

de modo que pueda seguir su camino de amor que se entrega.

La triple confesión de Pedro

By adal on mayo 25th, 2012

La triple confesión de Pedro

Juan 21, 15-19. Pascua. Falló una vez y le negó y él jamás lo olvidaría. Pero después jamás abandonó al Maestro.

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Del santo Evangelio según san Juan 21, 15-19

Después de haber comido, dice Jesús a Simón Pedro: «Simón de Juan, ¿me amas más que éstos?» Le dice él: «Sí, Señor, tú sabes que te quiero». Le dice Jesús: «Apacienta mis corderos». Vuelve a decirle por segunda vez:«Simón de Juan, ¿me amas?» Le dice él: «Sí, Señor, tú sabes que te quiero». Le dice Jesús: «Apacienta mis ovejas». Le dice por tercera vez:«Simón de Juan, ¿me quieres?» Se entristeció Pedro de que le preguntase por tercera vez: «¿Me quieres?» y le dijo: «Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te quiero». Le dice Jesús: «Apacienta mis ovejas. «En verdad, en verdad te digo: cuando eras joven, tú mismo te ceñías, e ibas adonde querías; pero cuando llegues a viejo, extenderás tus manos y otro te ceñirá y te llevará adonde tú no quieras». Con esto indicaba la clase de muerte con que iba a glorificar a Dios. Dicho ésto, añadió: «Sígueme».

Oración introductoria

Jesucristo, hoy me preguntas si te amo. Te respondo con todo mi corazón: ¡Sí, te amo! Quiero decírtelo no sólo con mis palabras, sino con mi vida toda: te amo, creo en Ti y en Ti confío.

Petición

Señor, acrecienta en mi alma la virtud de la fe para amarte por encima de todas las cosas y amar a mi prójimo, como a mí mismo.

Meditación del Papa

También en el ministerio de Pedro se manifiesta, por una parte, la debilidad propia del hombre, pero a la vez también la fuerza de Dios: el Señor manifiesta su fuerza precisamente en la debilidad de los hombres, demostrando que él es quien construye su Iglesia mediante hombres débiles. (…) La tercera referencia al Primado se encuentra en el evangelio de san Juan. El Señor ha resucitado y, como Resucitado, encomienda a Pedro su rebaño. También aquí se compenetran mutuamente la cruz y la resurrección. Jesús predice a Pedro que su camino se dirigirá hacia la cruz. En esta basílica, erigida sobre la tumba de Pedro, una tumba de pobres, vemos que el Señor precisamente así, a través de la cruz, vence siempre. No ejerce su poder como suele hacerse en este mundo. Es el poder del bien, de la verdad y del amor, que es más fuerte que la muerte. Sí, como vemos, su promesa es verdadera: los poderes de la muerte, las puertas del infierno no prevalecerán contra la Iglesia que él ha edificado sobre Pedro y que él, precisamente de este modo, sigue edificando personalmente. Benedicto XVI, 29 de junio de 2006.

Reflexión

Una flor puede perder sus pétalos por dos razones. La primera, más natural: el cambio de estación. La segunda, por intervención de un sujeto enamorado: extracción sentimental y monótona de las partes de la corola. Para muchos resultará algo cursi y anacrónico, pero para otros tiene su encanto.

Hay una prueba para saber con certeza cómo va el amor: las obras. “Obras son amores y no buenas razones”. Quieres, amas, por lo tanto actúas.

Tus obras son las que dan peso y veracidad a tus palabras.

San Pedro fue un gran amante de Nuestro Señor. Falló una vez y le negó, todos lo sabemos y él jamás lo olvidaría. Pero después de ese suceso penoso hizo su fuerte resolución de jamás abandonar al Maestro. Jesús no duda del amor de su “Roca”, pero le hace un triple examen para poderle repetir tres veces cómo quiere él que le demuestre su afecto. “Me amas. Apacienta mis ovejas”.

Muchas formas ingeniosas podemos idear para manifestar nuestro amor, pero siempre será mucho más acertada aquella que nuestra persona amada nos ha confiado que le gusta más. Desde entonces San Pedro tuvo muy claro que amar a su grey -todos los cristianos- era lo mismo que amar a su Maestro, y que si quería darle su vida debía darla a sus ovejas. Lo importante siempre es hacer lo que Dios quiere y como Él lo quiere.

Propósito

Hacer una visita a Cristo Eucaristía para pedirle perdón por todas mis faltas de amor hacia Él..

Diálogo con Cristo

Jesús, decirte cuánto te quiero con palabras es fácil, lo complicado es demostrártelo permanente en mi quehacer diario. Te ofrezco ser fiel a la oración, a la formación, al apostolado. Con tu gracia, lo puedo lograr.

¿Después de la Ascensión, qué?

By adal on mayo 21st, 2012

¿Después de la Ascensión, qué?

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¡No podemos quedarnos mirando al Cielo! Ahora nos toca a nosotros ser la voz de Jesús para alentar y consolar.

¿Después de la Ascensión, qué?

Después de la Ascensión ya no va a ser Jesús el que anuncie la Buena Nueva. Ahora nos toca a nosotros, sus discípulos, hacerlo. Los Sacerdotes predicando(sobre todo)con la palabra, los laicos predicando(sobre todo) con el ejemplo, los padres de familia predicando con la palabra y el ejemplo.

Después de la Ascensión ya no va a ser Jesús el que compadezca a los pobres y lo enfermos. Ahora nos toca a nosotros.

Después de la Ascensión ya no va a ser Jesús el que multiplique los panes y los pescados para alimentar a las multitudes. Esa es ahora nuestra tarea, multiplicando nuestros esfuerzos para dar de comer sino a las multitudes, por lo menos a los pobres que podamos.

Después de la Ascensión ya no va a ser Jesús el que cuide a sus ovejas. Ahora nosotros tenemos que velar por ellas, especialmente por aquellas (el cónyuge, los hijos, los hermanos, los trabajadores) que Dios nos ha encomendado a cada uno.

Después de la Ascensión a nosotros nos toca ser la voz de Jesús para alentar y consolar. Sus manos para tenderlas a todo el que necesite ayuda. Sus pies para llevarlo a donde no lo conocen.

Después de la Ascensión:

¡No podemos quedarnos mirando al Cielo!

La intimidad con Dios

By adal on mayo 20th, 2012

La intimidad con Dios

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Voy a mostrar un acto de bondad a un miembro de mi familia

Juan 15:9-17

Oración introductoria:

Señor, al comenzar esta oración, te ofrezco todo mi ser: mis pensamientos, deseos, decisiones, acciones, esperanzas, temores, debilidades, fracasos y éxitos menores. Abro todo mi ser a ti, consciente de que tú lo sabes todo ya. Estoy seguro de tu misericordia y de la fuerza purificadora de su mirada penetrante y cariñosa.

Petición:

Jesús, déjame cumplir con su mandato de la caridad.

1. El más grande amor:

Jesús hace una comparación sorprendente: Él compara su amor por sus discípulos con el inmenso amor de su Padre tiene para él. Antes incluso del mundo llegó a ser, el Padre y el Hijo se sumergieron en el amor sin límites, mutuo. El Espíritu Santo es el vínculo de amor. La intimidad de la unión y de entrega de la Santísima Trinidad supera cualquier comparación humana, y sin embargo el Señor dice a sus discípulos que él los ama de una manera similar. ¿Me doy cuenta hasta qué punto mi Salvador me ama? ¿La verdad del amor personal de Cristo para mí, demostrado desde la altura de la cruz, me llenan de asombro y encontrar una respuesta cada vez más generoso en mi vida espiritual?

2. El tesoro más grande:

Las circunstancias y el momento que rodea la designación de Jesús de sus discípulos como amigos reitera la autenticidad del título. Jesús está a sólo unas pocas horas de ser abandonado y traicionado por aquellos a los que ahora llama a sus amigos. No obstante, Nuestro Señor es tan movido por el amor que va más allá de la traición de sus seguidores, a la victoria que está a punto de ganar para ellos. Jesús también me ofrece su amistad. Él me invita a “permanecer en su amor.” Yo no estoy llamado a ser un espectador, sino para descubrir la alegría del que lo acompaña. Para seguir el “Crucificado” siempre será exigente, pero su amistad es un tesoro que supera con creces el peso de la cruz.

3. Escrita en nuestros corazones:

El amor mutuo del Padre y del Hijo, que Jesús se extiende gratuitamente a nosotros como sus amigos, debe dar sus frutos en la caridad. Los primeros cristianos tomaron muy en serio el mandato de Cristo de la caridad. Era su marca distintiva. Se les distingue de los pueblos entre los cuales vivían. Fue la fuerza magnética que atrae a muchos a unirse a sus filas. El mandamiento de amarnos unos a otros es el resultado lógico de nuestro valor personal, la gente que ama el Señor. Si Jesús ama a mi hermano o hermana tanto que dio su vida por él o ella, no puede haber ninguna excusa para mí, no para mostrar respeto y deferencia por su cuenta? La caridad es el distintivo de todo verdadero cristiano. ¿Cómo se puede vivir mejor el mandamiento de Cristo de amor, que comienza dentro de mi propia familia?

Conversación con Cristo:

Jesús, te pido que nunca voy a dejar

al ser sorprendido por la profundidad de su amor personal para mí.

Usted me llama a su amigo

a pesar de que no siempre han estado a la altura de las exigencias de este llamado.

Quiero ser un mejor amigo y el más verdadero de los suyos.

Resolución:

Voy a mostrar un simple acto de amabilidad a un miembro de mi familia hoy en día.

Origen del Nombre de Jesus

By adal on mayo 18th, 2012

Origen del Nombre de Jesus

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Casa La vida de Jesús Nombre de origen Significado del Nombre En la Eucaristía Entierro Creencias Preguntas Frecuentes

Jesús:

La palabra Jesús es la forma latina del griego Iesous los que a su vez es la transliteración del hebreo Jeshua, o Joshua, o también Jehoshua, que significa “Jehová es salvación”. Aunque el nombre de una forma u otra se produce con frecuencia en el Antiguo Testamento, no fue llevado por una persona destacada entre el tiempo de Josué, hijo de Nun y Josué, el sumo sacerdote en los días de Zorobabel. También fue el nombre del autor del Eclesiástico de uno de los ancestros de Cristo mencionados en Su genealogía, que se encuentra en el Tercer Evangelio (Lucas 3:29), y uno de los compañeros de San Pablo (Colosenses 4:11). Durante el período helénico, Jasón, puramente griego y análogo de Jesús, parece haber sido adoptado por muchos (I Mac. 8:17; 12:16; 14:22; II Macabeos 1:7; 2:24; 04:07 – 26; 5:5-10, Hechos 17:5-9, Romanos 16:21). El nombre griego está relacionado con el verbo iasthai, para sanar, sino que es por lo tanto, no resulta sorprendente que algunos de los Padres Griegos hayan asociado la palabra de Jesús con la misma raíz (Eusebio, “Dem Ev.”., IV, cf Hechos 9:34.; 10:38). Aunque en la época de Cristo el nombre de Jesús parece haber sido bastante común (Josefo, “Ant”., XV, ix, 2; XVII, xiii, 1; XX, ix, 1; “Bel Jud.”., III, ix, 7, IV, iii, 9, VI, V, 5; “. Vit”, 22) se impuso a Nuestro Señor por orden expresa de Dios (Lucas 1:31, Mateo 1:21), como señal de que el Niño estaba destinado a “salvar a su pueblo de sus pecados.” Philo (“.. De Mutt Nom”, 21) es por lo tanto, lo correcto cuando explica que Iesous significa soteria kyrion, Eusebio (Dem., Ev, IV, de la aleta del anuncio;.. PG, XXII, 333) da el significado Theou soterion , mientras que San Cirilo de Jerusalén interpreta la palabra como equivalente a Soter (Cat., x, 13, PG, XXXIII, 677). Este último escritor, sin embargo, parece estar de acuerdo con Clemente de Alejandría en el examen de las palabras Iesous como de origen griego (Paedag., III, xii; PG, VIII, 677), San Juan Crisóstomo enfatiza nuevamente la derivación hebrea de la palabra y su significado Soter (Hom., ii, 2), por lo tanto de acuerdo con la exégesis del ángel hablándole a San José (Mateo 1:21).

Cristo:

La palabra Cristo, Christos, equivalente griego de la palabra hebrea Mesías, significa “ungido”. De acuerdo con la ley antigua, los sacerdotes (Éxodo 29:29; Levítico 4:3), los reyes (I Reyes 10:01; 24:7), y los profetas (Isaías 61:1) se suponía que eran ungidos para sus respectivos cargos; Ahora, el Cristo, o Mesías, combinado esta dignidad triple en Su Persona. No es de extrañar, por tanto, que durante siglos los Judios se había referido a su esperado Salvador como “el Ungido”, tal vez esta designación alude a Isaías 61:1 y Daniel 9:24-26, o incluso a los Salmos 2:2; 19:7; 44:8. Así, el término Cristo o Mesías era un título en lugar de un nombre propio: “Non proprium nomen est, sed et regni nuncupatio potestatis”, dice Lactancio (Div. Inst., IV, VII.). Los evangelistas reconocer la verdad misma; con excepción de Mateo 1:1, 18, Marcos 1:1, Juan 1:17; 17:03, 9:22, Marcos 9:40 y Lucas 2:11; 22:2, la palabra de Cristo siempre es precedido por el artículo.

Sólo después de la Resurrección el título se convirtió gradualmente en nombre propio, y la expresión Jesucristo o Cristo Jesús se hizo una sola designación. Pero en esta etapa los griegos y los romanos entendían poco o nada acerca de la importación de la palabra ungido, para ellos no constituía ninguna concepción sagrada. De ahí que sustituían Chrestus, o “excelente”, por Cristo o “ungido”, y Chrestians en lugar de “cristianos”. Puede haber una alusión a esta práctica en I Pedro 2:3, “. Que el Señor es dulce” hoti chrestos ho kyrios, que se traduce Justino Mártir (Apol., I, 4), Clemente de Alejandría (Strom., II, IV, 18), Tertuliano (Adv. Gentes, II), y Lactancio (Div. Int.., IV, vii, 5), así como San Jerónimo (In Gal., V, 22), están familiarizados con la sustitución pagana de Chrestes por Christus, y son cuidadosos al explicar el nuevo término en un sentido favorable. Los paganos hicieron poco o ningún esfuerzo por aprender lo correcto acerca de Cristo y los cristianos; Suetonio, por ejemplo, atribuye la expulsión de los Judios de Roma de Claudio a la constante instigación de sedición por Cresto, a quien concibe como actuando en Roma la parte de un líder de los insurgentes.

Los discípulos amigos de Jesús

By adal on mayo 14th, 2012

Los discípulos amigos de Jesús

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Juan 15, 9-17. Fiesta de San Matías apóstol. Si llevamos en nuestro corazón a Dios tendremos el verdadero amor.

Del santo Evangelio según san Juan 15, 9-17

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: Como el Padre me amó, yo también os he amado a vosotros; permaneced en mi amor. Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor, como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor. Os he dicho esto, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea colmado. Este es el mandamiento mío: que os améis los unos a los otros como yo os he amado. Nadie tiene mayor amor que el que da su vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. No os llamo ya siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su amo; a vosotros os he llamado amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer. No me habéis elegido vosotros a mí, sino que yo os he elegido a vosotros, y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y que vuestro fruto permanezca; de modo que todo lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo conceda. Lo que os mando es que os améis los unos a los otros.

Oración introductoria

Señor, dame a entender que el amor es la esencia del cristianismo, que éste debe ser mi distintivo como cristiano, no dejes que olvide la necesidad urgente de vivir a fondo el espíritu de caridad. Tú, que eres todo Amor, infunde en mi corazón, en esta oración, tu divino amor.

Petición

Jesús, hazme comprender que la verdadera caridad cristiana se dirige a todos, sin distinciones ni medidas.

Meditación del Papa

Precisamente ahora, en que la cultura relativista dominante renuncia y desprecia la búsqueda de la verdad, que es la aspiración más alta del espíritu humano, debemos proponer con coraje y humildad el valor universal de Cristo, como salvador de todos los hombres y fuente de esperanza para nuestra vida. Él, que tomó sobre sí nuestras aflicciones, conoce bien el misterio del dolor humano y muestra su presencia amorosa en todos los que sufren. Estos, a su vez, unidos a la pasión de Cristo, participan muy de cerca en su obra de redención. Además, nuestra atención desinteresada a los enfermos y postergados, siempre será un testimonio humilde y callado del rostro compasivo de Dios.

Queridos amigos, que ninguna adversidad os paralice. No tengáis miedo al mundo, ni al futuro, ni a vuestra debilidad. El Señor os ha otorgado vivir en este momento de la historia, para que gracias a vuestra fe siga resonando su Nombre en toda la tierra.

En esta vigilia de oración, os invito a pedir a Dios que os ayude a descubrir vuestra vocación en la sociedad y en la Iglesia y a perseverar en ella con alegría y fidelidad. Vale la pena acoger en nuestro interior la llamada de Cristo y seguir con valentía y generosidad el camino que él nos proponga. (Benedicto XVI, 20 de agosto de 2011

Reflexión

“Amaos los unos a los otros como yo os he amado”; es el nuevo mandamiento que sale del Corazón de Dios; no sale de la ley, ni de una prohibición. Sale de un reclamo de Cristo que quiere que le imitemos hasta dar nuestra vida por nuestros hermanos, porque así lo ha hecho Cristo muriendo en la cruz.

Muy cerca de nosotros está la Virgen María; nadie mejor que ella ha amado a Dios y a todos los hombres, pues por su amor en la Anunciación se convirtió en Madre de Dios, y por su amor en la cruz en Madre de todos los hombres; su amor ha sido tan grande que ni siquiera el pecado, se ha atrevido a tocarla. La clave de todo está en el amor, donde se encuentra la paz, donde se encuentra la fortaleza en el seguimiento de la voluntad de Dios.

Como dice san Juan: “Dios es amor”. Por lo tanto si llevamos en nuestro corazón a Dios tendremos el verdadero amor, y la medida del amor a Dios está en el amor a nuestros hermanos, porque si no somos unos mentirosos, como dice la carta de Santiago.

Propósito

Ser un auténtico testigo del amor de Dios al hacer hoy, en su nombre, una obra buena, aunque sea difícil.

Diálogo con Cristo

El cristianismo es una llamada al verdadero amor, por eso estoy llamado a ser un auténtico testigo del amor. La caridad nunca debe limitarse a evitar el mal sino que debe concentrarse en hacer a todos el bien, brindándoles apoyo en todo lo que es posible y dando de lo propio con generosidad. Jesús, no dejes que me olvide que el sí amoroso a mi vocación cristiana debe también llevarme un sí a las demás personas, especialmente a las más cercanas.

Los discípulos amigos de Jesús

By adal on mayo 11th, 2012

Los discípulos amigos de Jesús

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uan 15, 12-17. Pascua. Al final de nuestra vida lo único que contará será lo que hayamos hecho por Dios y por nuestros hermanos.

Del santo Evangelio según san Juan 15, 12-17

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: Este es el mandamiento mío: que os améis los unos a los otros como yo os he amado. Nadie tiene mayor amor que el que da su vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. No os llamo ya siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su amo; a vosotros os he llamado amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer. No me habéis elegido vosotros a mí, sino que yo os he elegido a vosotros, y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y que vuestro fruto permanezca; de modo que todo lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo conceda. Lo que os mando es que os améis los unos a los otros.

Oración introductoria

Gracias, Jesús, por darme tu amor y amistad. Me pongo hoy ante tu presencia suplicándote humildemente que abras mi mente, mi voluntad y mi corazón, para dejar que la luz de tu Espíritu Santo ilumine mi oración.

Petición

Señor, hazme capaz de salir de mí mismo para crecer en el amor a Ti y a los demás.

Meditación del Papa

La amistad es una comunión en el pensamiento y el deseo. El Señor nos dice lo mismo con gran insistencia: “Conozco a los míos y los míos me conocen”. El Pastor llama a los suyos por su nombre. Él me conoce por mi nombre. No soy un ser anónimo cualquiera en la inmensidad del universo. Me conoce de manera totalmente personal. Y yo, ¿le conozco a Él? La amistad que Él me ofrece sólo puede significar que también yo trate siempre de conocerle mejor; que yo, en la Escritura, en los Sacramentos, en el encuentro de la oración, en la comunión de los Santos, en las personas que se acercan a mí y que Él me envía, me esfuerce siempre en conocerle cada vez más. La amistad no es solamente conocimiento, es sobre todo comunión del deseo. Significa que mi voluntad crece hacia el “sí” de la adhesión a la suya. En efecto, su voluntad no es para mí una voluntad externa y extraña, a la que me doblego más o menos de buena gana. No, en la amistad mi voluntad se une a la suya a medida que va creciendo; su voluntad se convierte en la mía, y justo así llego a ser yo mismo. Además de la comunión de pensamiento y voluntad, el Señor menciona un tercer elemento nuevo: Él da su vida por nosotros. Benedicto XVI, 29 de junio de 2011.

Reflexión

De este Evangelio se pueden sacar muchas enseñanzas. Una es el verdadero amor. Otra, lo que es el verdadero amigo. Pero nos centraremos en lo que es la tarjeta de presentación de todo seguidor de Jesucristo, que somos todos los que creemos en él, y es el mandamiento de Jesús de amarnos los unos a los otros.

¿Qué implica esto? No es solamente una simple frase piadosa que se escucha cada domingo desde los púlpitos de las iglesias. Es el compromiso de todo cristiano. Implica salir de nuestro pequeño mundo, llámese trabajo, estudios, cosas personales, placeres, gustos, para fijarnos en las necesidades de nuestro prójimo. ¿Y quién es nuestro prójimo? Es el trabajador enfermo de nuestra compañía, es la humilde muchacha que hace la limpieza de la casa todos los días, es el cocinero que prepara nuestra comida, es la viejecita sentada fuera de la Iglesia que lo único que tiene para taparse del frío de la noche es su roído chal, son nuestros familiares y demás personas con quien tratamos. Y Cristo nos llama a amarlos desinteresadamente, no para ser vistos por las personas que nos rodean y que digan “Ah, qué bueno es fulano o fulana…” sino para cumplir con nuestro deber aquí en la tierra. ¿Y qué es amarlos? Es ayudarles en sus necesidades básicas, darles educación, casa, alimento, vestido, paciencia, cariño, comprensión.

Recordemos que al final de nuestra vida lo único que contará será lo que hayamos hecho por Dios y por nuestros hermanos los hombres.

Propósito

Dar prioridad a mi amistad con Cristo para, con su gracia, poder vivir para los demás.

Diálogo con Cristo

Señor, ayúdame siempre a conocerte mejor. Ayúdame a estar cada vez más unido a tu voluntad. Ayúdame a vivir mi vida, no para mí mismo, sino junto a Ti, para los otros. Ayúdame a ser cada vez más tu amigo, al pensar como Tú, al hablar como Tú y, sobre todo, al amar como Tú.

Nadie puede robar a Jesús

By adal on mayo 6th, 2012

Nadie puede robar a Jesús

Voy a hablar con al menos una persona sobre el amor infinito de Dios y la misericordia

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Juan 10: 22-30

Oración introductoria:

Jesús, creo que usted es quien dice ser. Gracias por haberme concedido el don de la fe. Usted vino para que nosotros, la oveja perdida, se puede encontrar. Gracias. Usted nos trajo el conocimiento de lo que somos y lo que vale la pena.

Petición:

Señor, ayúdame a escuchar tu voz cuando se le llama en la noche.

1. Se mantuvo en suspenso:

El suspenso es un estado o un carácter de ser indecisos o dudosos. ¿Cuántas veces hemos estado en suspenso, en espera de Cristo, para hacer cosas maravillosas en nuestras vidas, sin dudar de que podía salvar a los pecadores humildes tales como nosotros? ¿Estamos indecisos en creer en Cristo? Él ya nos ha dicho y nos han mostrado a través de sus obras que se y lo que es. Debemos ser sus ovejas y lo esperan; ovejas conocen la voz de su pastor, y que siguen a su pastor. Entonces, podemos esperar la vida eterna. Suspenso también significa “tener una excitación placentera a una decisión o un resultado.” ¿Cuál es el resultado de la vida? Se trata de la verdadera salvación, y es la eternidad con el Padre celestial. Hoy, como en todos los días, debemos tener una “excitación agradable” en la espera de nuestro resultado. A medida que vamos a la cama en la noche debemos mirar a Cristo y dice: “Otro día más cerca del cielo.”

2. Espiritualmente ciego:

Cristo está siempre de pie justo al lado de nosotros. Lo que en nuestra vida nos está cegando de verlo? En términos humanos, ya llega a través de los sentidos. Sin embargo, necesitamos una conexión espiritual con el Señor con el fin de verlo: El espíritu sustituye a la vista humana. Una vez que la conexión se realiza, vemos a Dios en todas partes: en las personas, en acciones de caridad, en la belleza de la naturaleza. Entonces, lo vemos en nosotros mismos. Cuando vemos a Cristo en nosotros, empezamos a tener la paz y la seguridad de que puede producir en abundancia.

3. Rendimiento de la cosecha:

La paz de Cristo fluye en nosotros cuando estamos abiertos y empezar a ver el camino a la salvación. Piense acerca de cómo el agua de lluvia de la primavera trae consigo la vida que produce una buena cosecha. Creemos en el agua viva. Esta agua viva que nos ofrece la paz y la armonía en Cristo. Nos llena y da a luz en nosotros el trabajo realizado en la paz. Creer y permanecer en Cristo obtener grandes éxitos, las cosechas ricas. Vamos a ser regadas por la confianza y dar mucho fruto en el nombre de Cristo. Ven, Señor Jesús.

Conversación con Cristo:

Señor, me has llamado muchas veces.

Muchas veces me han hecho oídos sordos a usted,

no creer que se podía llevar a mis cargas.

Ayúdame hoy, Señor, a creer en ti;

que me ayude a dar testimonio de ti, Señor;

me ayudan a estar entre sus ovejas para que yo te siga.

Cuando pienso que es muy difícil, ayúdame a buscar en la oración

y ver lo que me han dicho que creen,

Necesidad de creer en Jesús

By adal on mayo 2nd, 2012

Necesidad de creer en Jesús

Juan 12, 44-50. Pascua. Confiar en Cristo, nuestro mejor amigo, sólo Él es el Camino.

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Del santo Evangelio según san Juan 12, 44-50

En aquel tiempo Jesús exclamó: El que cree en mí, no cree en mí, sino en aquel que me ha enviado; y el que me ve a mí, ve a aquel que me ha enviado. Yo,la luz, he venido al mundo para que todo el que crea en mí no siga en las tinieblas. Si alguno oye mis palabras y no las guarda, yo no le juzgo, porque no he venido para juzgar al mundo, sino para salvar al mundo. El que me rechaza y no recibe mis palabras, ya tiene quien le juzgue: la Palabra que yo he hablado, ésa le juzgará el último día; porque yo no he hablado por mi cuenta, sino que el Padre que me ha enviado me ha mandado lo que tengo que decir y hablar, y yo sé que su mandato es vida eterna. Por eso, lo que yo hablo lo hablo como el Padre me lo ha dicho a mí.

Oración introductoria

Jesucristo, creo en Ti; creo en el Padre que te ha enviado; creo en tu Palabra que es la luz que ilumina mi camino. Por eso quiero oírte y poner en práctica tu mandamiento, que me promete la vida eterna. Ayúdame a que mi oración me ayude a gustarla ya desde ahora.

Petición

Señor, que la luz de tu Palabra ilumine siempre mi conciencia.

Meditación del Papa

El Señor nos llama a caminar en la luz. Cada uno de vosotros ha emprendido la más grande y la más gloriosa de las batallas, la de ser consagrados en la verdad, la de crecer en la virtud, la de alcanzar la armonía entre pensamientos e ideales, por una parte, y palabras y obras, por otra. Adentraos con sinceridad y de modo profundo en la disciplina y en el espíritu de vuestros programas de formación. Caminad cada día en la luz de Cristo mediante la fidelidad a la oración personal y litúrgica, alimentados por la meditación de la Palabra inspirada por Dios. [...] Que la plegaria y la meditación de la Palabra de Dios sean lámpara que ilumina, purifica y guía vuestros pasos en el camino que os ha indicado el Señor. Haced de la celebración diaria de la Eucaristía el centro de vuestra vida. En cada Misa, cuando el Cuerpo y la Sangre del Señor sean alzados al final de la liturgia eucarística, elevad vuestro corazón y vuestra vida por Cristo, con Él y en Él, en la unidad del Espíritu Santo, como sacrificio amoroso a Dios nuestro Padre. (Benedicto XVI, 19 de julio de 2008).

Reflexión

Me gusta pensarme como una barca. Una barca pequeña, frágil. Una barca en medio del mar de la vida. Hermoso, sí; pero al mismo tiempo tremendo. Un mar que se presenta sereno y generoso en sus frutos. Pero que es terrible en su cólera.

La travesía por el mar, sin duda fascinante, resulta peligrosa. Durante la noche y la borrasca es fácil perder el puerto y no llegar a la otra orilla.

En medio de este mar fluctuante y caprichoso, es necesario encontrar un punto fijo, un guía seguro. Y es en este momento cuando lo encontramos, o mejor dicho, se nos revela. Jesús nos lo dice clarísimo: Yo soy la luz de este mundo. Él es nuestro faro. Faro de esperanza y salvación. Este Faro nos señala dónde está el puesto seguro y, además, traza el camino con su luz. Un camino estrecho, pero claro.

Durante la travesía las sirenas de nuestro egoísmo y sensualidad nos llamarán para separarnos del camino. ¡Cuidado! Recuerda que sólo Cristo es el Camino.

Por si esto fuera poco, contamos con otro auxilio. San Bernardo intuyó muy bien al invocar a María como “Estrella de los mares”. San Bernardo exhortaba así a los cristianos: “Si alguna vez te alejas del camino de la luz y las tinieblas te impiden ver el Faro, mira la Estrella, invoca a María. Si se levantan los vientos de las tentaciones, si te ves arrastrado contra las rocas del abatimiento, mira a la estrella, invoca a María. (…) Que nunca se cierre tu boca al nombre de María, que no se ausente de tu corazón”. No dudemos ni un sólo instante de pedir su maternal cariño y protección. Si la sigues, no te desviarás; si recurres a ella, no desesperarás. Si Ella te sostiene, no vendrás abajo. Nada temerás si te protege; con su favor llegarás a puerto.

Propósito

Invocaré al Señor a lo largo del día, pidiendo que su luz guíe todas mis acciones.

Diálogo con Cristo

Señor, el cirio pascual se ha ido consumiendo, derrochando su luz, invitándome a escuchar con atención, con amor, tu Palabra de salvación. ¿Cómo la he aprovechado? ¿Cómo me estoy preparando para recibir próximamente la luz del Espíritu Santo? ¿He sabido renunciar a todo lo que me puede apartar del amor? Ayúdame a que pueda decir siempre «sí al amor», en lo grande y en lo pequeño, para permanentemente seguir tu Luz y tu Palabra.

Jesús es el verdadero pastor y las ovejas

By adal on abril 30th, 2012

Jesús es el verdadero pastor y las ovejas

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Evangelio según San Juan, capítulo 10, 1-10

Jesús habló a los fariseos:

“En verdad, en verdad os digo: el que entra en el redil sin pasar por la puerta, sino que sube por otro lugar, el mismo es un ladrón y un salteador. El que entra por la puerta, él es el pastor, el pastor de las ovejas. Para él, el portero abre y las ovejas oyen su voz. Sus ovejas a él, él los llama a cada uno por su nombre y las conduce afuera. Cuando él puso en evidencia todas sus ovejas, va a la cabeza, y ellas lo siguen porque conocen su voz. Nunca seguirán a un extraño, que huirán de él, porque no reconocen la voz de los extraños. ”

Introducción Oración: Señor, Tú que eres amor, que son la luz, que son la pasión, Señor, que Tú me has elegido, tú que has creado, Tú, que ha derramado su sangre por mí, Señor, Tú que creó el mundo, Tú, que creó la vida, tú que han creado la belleza, Señor, no me dejes caer, no me dejes morir. Señor, roca mí, me consuela, perdóname, Señor, guía, dime, me mantienen todos los días de mi vida. Tú eres el Buen Pastor, muéstrame el camino que dibujó para mí, que hágase tu voluntad. Trae a mi vida la alegría y el consuelo que necesita para aceptar cada momento difícil. Señor me lleve en sus brazos.

Le pregunta a Dios, ayúdame a confiar en ti, a no dudar de tu amor por mí, porque Tú eres el Buen Pastor que conoce a sus ovejas, que busca cuando van por mal camino y dar su vida por ellos . Venid a por mí donde estoy porque quiero volver a ti, pero las fuerzas me abandonan.

Temas de Reflexión

1. Al escuchar a resonar el Evangelio en nuestro corazón podemos repetir las palabras del Salmo 33, “El Señor es mi pastor, nada me falta.” La imagen del Buen Pastor, recuerda un ambiente de confianza, intimidad, ternura: la Pastor conoce a sus ovejas una por una, las llama por su nombre y ellas lo siguen porque reconocen y confían en él. Él se ocupa de ellos, que los mantiene como activos valiosos, dispuestos a defenderlos, para garantizar el bienestar, para hacerlos vivir en paz. Nada puede fallar si el pastor está con ellos. Es esta experiencia la que el salmista se refiere a Dios llamando a su pastor, y serán guiados por Él a los pastos de seguridad. Cristo, Dios mismo, se define como el Buen Pastor, Él quiere ser un buen pastor para todos nosotros.

2. Pastor semi-nómadas de Oriente Medio vive con su rebaño en las estepas resecas, que se extienden alrededor de las aldeas. Si el Señor es el pastor, incluso en el desierto, un lugar de la ausencia y la muerte, la certeza de la presencia de la vida no le falta al punto de decir: “nada me falta”, porque Cristo nos quiere dar la vida, vida en abundancia. El pastor, de hecho, tiene el bien de su rebaño en el fondo, se adaptó a sus propios ritmos y sus propias necesidades con las de sus ovejas, va y vive con ellos, que les guíe en los caminos de los justos ‘,’ c Es decir, se adaptaron a que responda a sus necesidades y no la suya. La seguridad de su manada es su prioridad y que es que lo lleva cuando obedece.

3. Si caminamos detrás del “Buen Pastor”, como caminos difíciles, tortuoso y largo plazo que puedan aparecer en nuestras vidas, a menudo en zonas de desierto espiritual, sin agua y el sol de un racionalismo amargo, dirigido por el Bien Pastor, Cristo, estamos seguros de ir en el camino “correcto”, estamos seguros de que el Señor nos guía, que está siempre cerca de nosotros y que nos falta nada. Podemos estar seguros de que Él está siempre con nosotros y seguir nuestro camino hacia la confianza de ser amado y bendecido por Dios. La proximidad de Dios transforma la realidad y la oscuridad se convierte en luz. La manada ya puede caminar solo, acompañado por el sonido familiar de palo contra el suelo e informó de la presencia tranquilizadora del pastor. Jesús es el “Buen Pastor” que va en busca de la oveja perdida, que conoce a sus ovejas y da su vida por ellos. Es la forma, sólo el camino que nos lleva a la vida, la luz que ilumina el oscuro valle y derrotó a cada uno de nuestros temores. Pregúntele al pastor de la gracia de seguir todos sus caminos con docilidad y obediencia.

Conversación con Cristo: Padre, me pongo en tus manos entrego a Ti, en Ti confío. Haz conmigo lo que quieras, sea lo que sea para mí, te doy gracias. Estoy listo para cualquier cosa, lo acepto todo. Que tu voluntad se cumpla en mí, que sólo se haga tu voluntad en todas tus criaturas, no deseo nada más, Dios mío. Encomiendo mi alma en tus manos te lo ofrezco a ti, mi Dios, con todo el amor en mi corazón porque Te amo, y que tengo que el amor es un dame. Me pongo en tus manos con infinita confianza, porque tú eres mi Padre. (Carlos de Foucauld)

Resolución Hoy voy a tratar de dar a los demás sin pensar en mis problemas y preocupaciones, porque si yo cuido las cosas de Dios, él se encargará de la mía.