Nada pero la verdad

By adal on Mayo 20th, 2012

Nada pero la verdad

He de pedir perdón en el sacramento de la reconciliación

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Juan 16:12-15

Oración introductoria:

Señor, al comenzar esta oración, te ofrezco todo mi ser: mis pensamientos, deseos, decisiones, acciones, esperanzas, temores, debilidades, fracasos y éxitos menores. Abro todo mi ser a ti, consciente de que tú lo sabes todo ya. Estoy seguro de tu misericordia y de la fuerza de purificación de su mirada penetrante y cariñosa.

Petición:

Señor, me permite ser sincera y verdaderamente tuyo.

1. Mi verdad delante de Dios:

Jesús dice a sus apóstoles que él tiene muchas cosas que decirles, pero parece que todavía no están preparados para aceptar la verdad. Ellos no estaban preparados, por un lado, a reconocer el hecho de que en pocas horas todos ellos huirían ante la perspectiva de la Cruz, dejando a Cristo completamente solo. Yo también les puede resultar difícil de ver, o aceptar, un cuadro realista de mi relación con Cristo o el estado de mi alma. Que pueden justificar mi o mi indiferencia con cualquier número de consuelos psicológicos. Yo podría convencerme de que yo no soy tan mal como tal y así. Tal vez me puso un show excelente externa, que viven todos los movimientos, pero con poca convicción verdad y la sinceridad.

2. Engaños baratos:

En nuestro mundo orientado hacia el consumidor, las primeras impresiones a menudo parecen contar más que la bondad o maldad de una cosa. Las encuestas de opinión parecen establecer el estándar para el bien y el mal, y una falsa idea de tolerancia es un ideal muy celebrada. La verdad puede ser visto como rodeos ofensivo, y lo que es reenvasado de una manera más atractiva. Sin embargo, ninguno de estos intentos por parte del “espíritu del mundo” nunca puede tener éxito al final, al igual que ninguna cantidad de las tinieblas jamás pueden dejar el más mínimo rayo de luz. El Espíritu Santo está obrando en el mundo declarando la verdad alto y claro en las profundidades del alma humana. Sólo la verdad - que viene de Cristo - tiene el poder de traer la verdadera paz y alegría en el corazón humano, cuando todas las ilusiones se muestran como tal.

3. Vivir en la Verdad:

Como cristianos debemos estar en guardia contra el espíritu de la falta de sinceridad. Nadie que viva fuera de la verdad puede presumir de ser un discípulo de Cristo. Pequeñas mentiras en nuestras vidas son totalmente destructivas para la acción del “Espíritu de la Verdad” en nuestras almas. Nuestro Salvador nunca habló con tanta fuerza en contra de nada como lo hizo en contra de la pretendida justicia de los líderes de su tiempo. ¡Cuántas cosas he hecho recientemente acaba de ser alabado por los demás? ¿Cuántas cosas buenas que he hecho que se sabe que sólo Dios? ¿Soy capaz de mantenerse firme a mis convicciones en la frente a la incomprensión o el ridículo?

Conversación con Cristo:

Jesús, el ejemplo de su vida y la muerte

es uno de honestidad.

Empoderar a mí a través del “Espíritu de la Verdad”

ser sincero en todo lo que hago delante de Dios y otros.

Resolución:

He de pedir perdón en el sacramento de la reconciliación en la primera oportunidad disponible para cualquier falta de sinceridad en mi vida.

El temor del Señor

By adal on Mayo 20th, 2012

El temor del Señor

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Me gustaría empezar este artículo de una manera diferente que la acostumbrada y antes que nada daré algunas de los muchísimas Escrituras que se refieren al temor el Señor y las promesas de Dios que están conectadas a ello. Por favor, lean con atención:

Salmos 34:9

“Temed a Jehová, vosotros sus santos, Pues nada falta a los que le temen.”

Salmos 34:7

“El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen, Y los defiende.”

Salmos 112 1-2

“Bienaventurado el hombre que teme a Jehová, Y en sus mandamientos se deleita en gran manera. Su descendencia será poderosa en la tierra; La generación de los rectos será bendita.”

Salmos 25:12

“¿Quién es el hombre que teme a Jehová? El le enseñará el camino que ha de escoger.”

Salmos 25:14

“La comunión íntima de Jehová es con los que le temen, Y a ellos hará conocer su pacto.”

Salmos 31:19

“¡Cuán grande es tu bondad, que has guardado para los que te temen, Que has mostrado a los que esperan en ti, delante de los hijos de los hombres!“

Salmos 33:18

“He aquí el ojo de Jehová sobre los que le temen, Sobre los que esperan en su misericordia,”

Salmos 85:9

“Ciertamente cercana está su salvación a los que le temen, Para que habite la gloria en nuestra tierra.”

Salmos 103:11

“Porque como la altura de los cielos sobre la tierra, Engrandeció su misericordia sobre los que le temen.”

Salmos 103:13

“Como el padre se compadece de sus hijos, Se compadece Jehová de los que le temen.”

Salmos 103:17

“Mas la misericordia de Jehová es desde la eternidad y hasta la eternidad sobre los que le temen, Y su justicia sobre los hijos de los hijos;”

Salmos 111:4-5

“Ha hecho memorables sus maravillas; Ciertamente y misericordioso e Jehová. Ha dado alimento a los que le temen; Para siempre se acordará de su pacto.”

Salmo 115:13

Bendecirá a los que temen a Jehová, A pequeños y a grandes.

Salmos 128: 1-4

“Bienaventurado todo aquel que teme a Jehová, Que anda en sus caminos. Cuando comieres el trabajo de tus manos, Bienaventurado serás, y te irá bien. Tu mujer será como vid que lleva fruto a los lados de tu casa; Tus hijos como plantas de olivo alrededor de tu mesa. He aquí que así será bendecido el hombre Que teme a Jehová.”

Salmos 145:19

“Cumplirá el deseo de los que le temen; Oirá asimismo el clamor de ellos, y los salvará.”

Proverbios 10:27

“El temor de Jehová aumentará los días”

Proverbios 14:26

“En el temor de Jehová está la fuerte confianza; Y esperanza tendrán sus hijos.”

Proverbios 14:27

“El temor de Jehová es manantial de vida para apartarse de los lazos de la muerte”

Proverbios 15:33

“El temor de Jehová es enseñanza de sabiduría; Y a la honra precede la humildad.”

Proverbios 16:6

“Con misericordia y verdad se corrige el pecado, Y con el temor de Jehová los hombres se apartan del mal.”

Proverbios 19:23

“El temor de Jehová es para vida, Y con él vivirá lleno de reposo el hombre; No será visitado de mal.”

Proverbios 22:4

“Riquezas, honra y vida Son la remuneración de la humildad y del temor de Jehová.”

Proverbios 23:17

“Antes persevera en el temor de Jehová todo el tiempo”

Eclesiastés 8:12-13

“Aunque el pecador haga mal cien veces, y prolongue sus días, con todo yo también sé que les irá bien a los que a Dios temen, los que temen ante su presencia; y que no le irá bien al impío, ni le serán prolongados los días, que son como sombra; por cuanto no teme delante de la presencia de Dios.”

Eclesiastés 12:13

“El fin de todo el discurso oído es este: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre.”

Me parece que es obvio de todo lo anterior que aquí estamos tratando con un tema muy importante. ¿Qué tiene el temor del Señor que todos los que lo tengan son sujetos de tantas promesas como las que leímos? ¿Qué significa “temor del Señor? ¿Significa tener miedo o terror en la idea que tenemos de Dios? ¿Podría ser que este tema del “temor del Señor” ya no es válido hoy en día ya que ahora somos hijos de Dios? Además, ¿a caso 1 de Juan no nos dice que en el amor no hay temor? ¿Podrá ser entonces que este “temor del Señor” es algo solamente del Antiguo Testamento? El propósito de este artículo es aclarar esas preguntas.

1. El temor del Señor: no es solo simple respeto pero tampoco terror

Dependiendo del historial de alguien, están aquellos que entienden el temor del Señor como un tipo de terror, tener miedo de Dios. Otros lo entienden como un simple respeto, como por ejemplo el respeto que les dan a sus colegas o… no lo entienden para nada porque lo consideran irrelevante para la presente era de la gracia. No creo que alguna de estas opiniones sea correcta. Empezando con el simple respeto: el respeto que pueda existir entre iguales no es el mismo que con el Altísimo. En un reino, un súbdito no respeta al rey del mismo modo que respeta a sus compañeros. Incluso si tiene toda la confianza ante el trono, como nosotros, a través de la sangre de Cristo tenemos ante el trono de Dios, incluso si es un hijo del Rey, como nosotros lo somos a través de la fe, sigue siendo un súbdito ante el Rey. Y como a todo Rey, ni que decir del Rey de Reyes, se le debe profundo respeto. En otras palabras, el hecho que seamos hijos del Rey no anula el temor, el profundo respeto que se le debe al Rey, al Altísimo, ni lo convierte en un simple respeto, como el respeto entre iguales.

Por otro lado, el hijo de un rey de ninguna manera se acercaría al rey de la misma manera en que un extraño se le acercaría. Un hijo no se le acercaría al rey con terror sino con confianza, sabiendo que con quien está hablando es su amoroso Padre. Al mismo tiempo y como ya dijimos antes, el hijo también se le acercaría con profundo respeto reconociendo que no se le está acercando a un colega sino a su Padre, quien a su vez es el Altísimo, el Señor de Señores y Rey de Reyes. En otras palabras, el hecho de que seamos hijos del Rey también significa que el temor del Señor no se debería de entender como un terror, como tener miedo, del Rey. Más bien, se debería de entender como un muy profundo y el más alto respeto que es debido de hijos al más amoroso Padre, quien a su vez es el Creador de todo, el Altísimo.

Habiendo aclarado lo anterior, vamos a ver algunos pasajes que demuestran la majestad de Dios y que están asociados con el Temor de Dios. Uso estos pasajes como una indicación de la majestad y realeza de Dios y no para decir que los cristianos deberían de tener miedo, terror de Dios. Como ya dijimos, y como veremos más adelante temer de Dios no significa tenerle miedo. Me parece que en nuestra era, donde Jesucristo tendió un puente sobre el espacio vacío que había entre Dios y el hombre, temer de Dios significa acercársele de ambas formas, como Padre (con confianza y sin tenerle miedo) y como al Altísimo (con el más profundo respeto). Volviendo a los pasajes que mencionamos, empecemos con Jeremías 10:6-7:

Jeremías 10:6-7

“No hay semejante a ti, oh Jehová; grande eres tú, y grande tu nombre en poderío. ¿Quién no te temerá, oh Rey de las naciones?”

Apocalipsis 15:4

“¿Quién no te temerá, oh Señor, y glorificará tu nombre?”

y Jeremías 5:22-24

“¿A mí no me temeréis? dice Jehová. ¿No os amedrentaréis ante mí, que puse arena por término al mar, por ordenación eterna la cual no quebrantará? Se levantarán tempestades, mas no prevalecerán; bramarán sus ondas, mas no lo pasarán. No obstante, este pueblo tiene corazón falso y rebelde; se apartaron y se fueron. Y no dijeron en su corazón: Temamos ahora a Jehová Dios nuestro, que da lluvia temprana y tardía en su tiempo, y nos guarda los tiempos establecidos de la siega.”

Salmos 33:6-9

“Por la palabra de Jehová fueron hechos los cielos, Y todo el ejército de ellos por el aliento de su boca. Él junta como montón las aguas del mar; Él pone en depósitos los abismos. Tema a Jehová toda la tierra; Teman delante de él todos los habitantes del mundo. Porque él dijo, y fue hecho; El mandó, y existió.”

DIOS NOS HIZO Y A TODO EL UNIVERSO, TODO, LO VISIBLE O INVISIBLE, FUE HECHO POR SU PROPIA MANO. Él es nuestro Padre y nuestro Señor. Es el Altísimo. El conocimiento de las Escrituras sin temor, profundo respeto de la majestad de Dios es solo conocimiento intelectual el cual seguramente producirá orgullo (1 Corintios 8:1). Como Proverbios nos dice:

Proverbios 2:1-5

“Hijo mío, si recibieres mis palabras, Y mis mandamientos guardares dentro de ti, haciendo estar atento tu oído a la sabiduría; Si inclinares tu corazón a la prudencia, Si clamares a la inteligencia, Y a la prudencia dieres tu voz; Si como a la plata la buscares, Y la escudriñares como a tesoros, Entonces entenderás el temor de Jehová, Y hallarás el conocimiento de Dios.”

Solo si la Palabra de Dios está almacenada en nosotros, solo si se convierte en parte de nuestro corazón entenderemos el temor del Señor. Si por lo cual no tenemos profundo respeto por el Altísimo, entonces cualquier conocimiento de la Escritura que podamos tener es solo conocimiento intelectual, el cual, a menos que lo almacenemos en nuestro corazón en vez de la cabeza, no dará fruto y eventualmente conllevará a orgullo.

2. Confianza y el temor del Señor en el Nuevo Testamento

Una opinión que algunos, implícita o explícitamente, sostienen sobre el temor del Señor es que de algún modo ha cesado con la obra

del Señor Jesucristo. Pero no creo que eso sea correcto. Aquí les presento algunos pasajes del Nuevo Testamento que hablan sobre el temor de Dios:

Hechos 9:31

“Entonces las iglesias tenían paz por toda Judea, Galilea y Samaria; y eran edificadas, andando EN EL TEMOR DEL SEÑOR, y se acrecentaban fortalecidas por el Espíritu Santo.”

1 de Pedro 2:17

“Honrad a todos. Amad a los hermanos. TEMED A DIOS. Honrad al rey.”

2 Corintios 7:1

“Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios.”

Colosenses 3:22

“Siervos, obedeced en todo a vuestros amos terrenales, no sirviendo al ojo, como los que quieren agradar a los hombres, sino con corazón sincero, TEMIENDO A DIOS.”

Cornelio, el primer gentil a quien se le predicó el evangelio, era un hombre temeroso de Dios. Como en Hechos 10:1-2 dice:

Hechos 10:1-2

“Había en Cesarea un hombre llamado Cornelio, centurión de la compañía llamada la Italiana, piadoso Y TEMEROSO DE DIOS con toda su casa, y que hacía muchas limosnas al pueblo, y oraba a Dios siempre.”

y como Pedro dijo en Hechos 10:34-35 o:

“Entonces Pedro, abriendo la boca, dijo: En verdad comprendo que Dios no hace acepción de personas, SINO QUE EN TODA NACIÓN SE AGRADA DEL QUE LE TEME Y HACE JUSTICIA.”

Como vemos, el temor del Señor está también presente en el Nuevo Testamento. Al mismo tiempo pienso - y ya lo he mencionado- que hay una vasta diferencia entre en Antiguo y el Nuevo Testamento. Eso se debe al hecho de que ahora está disponible, debido a la obra del Señor Jesucristo, una muy diferente relación con Dios. Esta diferente relación también se debería de tomar en consideración cuando tratamos de entender lo que significa temer a Dios. Usando el ejemplo antes mencionado, hay una vasta diferencia entre ciudadano de un reino que solo están afuera y ciudadanos que son hijos del Rey. Los de fuera y los hijos no se acercan al rey del mismo modo. Los de afuera se acercan al rey tal vez con terror debido a Su majestad y debido a la falta de alguna relación con Él. Pero eso no aplica para los hijos. Los hijos se acercan al Padre con confianza, sin tenerle miedo, como hijos que se acercan a su amoroso Padre. Así es también como la Escritura nos dice que nos acerquemos al trono:Hebreos 4:14-16

“Por tanto, teniendo un gran sumo sacerdote que traspasó los cielos, Jesús el Hijo de Dios, retengamos nuestra profesión. Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.”

Venimos al trono de la gracia confiadamente. Eso no es por nosotros sino por el Señor Jesucristo, quien puso el puente sobre el barranco que había entre nosotros y Dios e hizo posible a aquellos que creen que Él es el Hijo de Dios que fueran hijo de Dios (1 Juan 5:1). También en 1 de Juan 4:17-19:

1 Juan 4:17-19

“En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor. Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero.”

Si amamos a Dios no tendremos miedo de Él porque el amor y el odio no van juntos. Al mismo tiempo repito que esto no significa que es correcto acercarse a Dios del mismo modo que acercarse a iguales, con tal vez algún simple respeto y sin darse cuenta de la Altura de Aquel a quien se están acercando. Pero de nuevo, esto no es un terror ni es para que tengamos miedo de Él. Si es terror, entonces no le amamos en verdad como deberíamos, puesto que en el amor no hay temor. Más bien, como dijimos: temer a Dios significa acercase de ambas formas al Padre (con confianza y sin tenerle miedo) y como al Altísimo (con el más profundo respeto).

3. Temer a Dios: hacer Su voluntad

Avanzando con lo anterior, de verdad no sé cómo alguien camina en la voluntad de Dios si no tiene temor de Él y cómo alguien teme de Dios si no hace Su voluntad. Temer a Dios significa hacer Su voluntad. Significa dar el paso de fe en lo que Dios nos ha dicho, incluso si no entendemos cómo va a funcionar todo y no hemos visto toda la imagen. Aquellos que temen del Señor querrán hacer Su voluntad. Cualquier cosa que el Padre diga tiene para ellos el significado más grande, y no es negociable puesto que vino de la boca del Padre. El temor del Señor, el profundo respeto por Él y Su voluntad así como la obediencia y Su voluntad van de la mano. Porque imagínate hijos desobedientes. ¿Te parecería que respetan a su padre? Tal vez se acercan a su padre para obtener cosas, pero no lo aman en verdad o respetan. Si lo amaran atesorarían Su voluntad en sus corazones y la harían. Desafortunadamente hay algunos cristianos que son así: van a Dios solamente cuando están en gran necesidad y el resto del tiempo viven como el mundo. Obviamente eso tiene que cambiar. En vez de acercarse a Dios de esa manera deberíamos profundizar nuestra relación, buscando primeramente Su reino y Su justicia y todo lo demás nos será añadido (Mateo 6:33). Como Filipenses 2:5-11 dice sobre nuestro ejemplo: el Señor Jesucristo:

Filipenses 2:5-11

“Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.”

Dejemos que la misma mente este en nosotros, dice la Escritura, la que estaba en el Señor Jesucristo. ¿Cuál era esa mente? Era la mente de obediencia, incluso hasta la muerte. Era la mente de “no mi voluntad, sino la tuya” (Lucas 22:42).

Lo que quiero decir con lo anterior es que no podemos decir que tememos al Señor si no hacemos Su voluntad. De hecho es lo mismo, como el amar al Señor. Como dijo:

Juan 14:23-24

“El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él. El que no me ama, no guarda mis palabras; y la palabra que habéis oído no es mía, sino del Padre que me envió.”

No podemos decir que amamos al Señor si no hacemos lo que Él dice. De igual modo, creo que no podemos decir que tememos al Señor si no hacemos lo que sabemos que es Su voluntad.

Para concluir esta sección, el temor del Señor significa también obediencia al Señor. Significa atesorar al Señor y Su voluntad no importa qué. Significa en una frase: estimar grandemente a Dios y Su voluntad.

4. Conclusión

Empezamos este artículo demostrando la fuente de bendición que es el temor del Señor. Es difícil encontrar otro tema en la Escritura que contenga tantas promesas: larga vida, prosperidad, liberación y muchas otras más que acompañan a aquellos que le temen.

Entonces tratamos de definir el temor del Señor poniendo en claro que no es un simple respeto, como el respetar a iguales, ni significa tener miedo de Dios o terror de Él. Más bien, temer del Señor es tener el profundo respeto que es debido al Padre, a DIOS, al SEÑOR, al CREADOR DE TODO.

Finalmente, aclaramos que no hay temor de Dios sin hacer Su voluntad. En otras palabras, cualquiera que tema a Dios también hace Su voluntad y cualquiera que no le tema, sino que quiera satisfacer su carne, no la hace o la hace cuando quiere, dependiendo de las circunstancias.

Cerrando este artículo, vamos a escuchar cuidadosamente esta instrucción de Eclesiastés:

La intimidad con Dios

By adal on Mayo 20th, 2012

La intimidad con Dios

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Voy a mostrar un acto de bondad a un miembro de mi familia

Juan 15:9-17

Oración introductoria:

Señor, al comenzar esta oración, te ofrezco todo mi ser: mis pensamientos, deseos, decisiones, acciones, esperanzas, temores, debilidades, fracasos y éxitos menores. Abro todo mi ser a ti, consciente de que tú lo sabes todo ya. Estoy seguro de tu misericordia y de la fuerza purificadora de su mirada penetrante y cariñosa.

Petición:

Jesús, déjame cumplir con su mandato de la caridad.

1. El más grande amor:

Jesús hace una comparación sorprendente: Él compara su amor por sus discípulos con el inmenso amor de su Padre tiene para él. Antes incluso del mundo llegó a ser, el Padre y el Hijo se sumergieron en el amor sin límites, mutuo. El Espíritu Santo es el vínculo de amor. La intimidad de la unión y de entrega de la Santísima Trinidad supera cualquier comparación humana, y sin embargo el Señor dice a sus discípulos que él los ama de una manera similar. ¿Me doy cuenta hasta qué punto mi Salvador me ama? ¿La verdad del amor personal de Cristo para mí, demostrado desde la altura de la cruz, me llenan de asombro y encontrar una respuesta cada vez más generoso en mi vida espiritual?

2. El tesoro más grande:

Las circunstancias y el momento que rodea la designación de Jesús de sus discípulos como amigos reitera la autenticidad del título. Jesús está a sólo unas pocas horas de ser abandonado y traicionado por aquellos a los que ahora llama a sus amigos. No obstante, Nuestro Señor es tan movido por el amor que va más allá de la traición de sus seguidores, a la victoria que está a punto de ganar para ellos. Jesús también me ofrece su amistad. Él me invita a “permanecer en su amor.” Yo no estoy llamado a ser un espectador, sino para descubrir la alegría del que lo acompaña. Para seguir el “Crucificado” siempre será exigente, pero su amistad es un tesoro que supera con creces el peso de la cruz.

3. Escrita en nuestros corazones:

El amor mutuo del Padre y del Hijo, que Jesús se extiende gratuitamente a nosotros como sus amigos, debe dar sus frutos en la caridad. Los primeros cristianos tomaron muy en serio el mandato de Cristo de la caridad. Era su marca distintiva. Se les distingue de los pueblos entre los cuales vivían. Fue la fuerza magnética que atrae a muchos a unirse a sus filas. El mandamiento de amarnos unos a otros es el resultado lógico de nuestro valor personal, la gente que ama el Señor. Si Jesús ama a mi hermano o hermana tanto que dio su vida por él o ella, no puede haber ninguna excusa para mí, no para mostrar respeto y deferencia por su cuenta? La caridad es el distintivo de todo verdadero cristiano. ¿Cómo se puede vivir mejor el mandamiento de Cristo de amor, que comienza dentro de mi propia familia?

Conversación con Cristo:

Jesús, te pido que nunca voy a dejar

al ser sorprendido por la profundidad de su amor personal para mí.

Usted me llama a su amigo

a pesar de que no siempre han estado a la altura de las exigencias de este llamado.

Quiero ser un mejor amigo y el más verdadero de los suyos.

Resolución:

Voy a mostrar un simple acto de amabilidad a un miembro de mi familia hoy en día.

Los jóvenes necesitan la visión católica de la sexualidad

By adal on Mayo 19th, 2012

Los jóvenes necesitan la visión católica de la sexualidad

El Papa dice a los obispos estadounidenses

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En un discurso que los intentos abordados de redefinir el matrimonio, el Papa Benedicto XVI desafió a los obispos de los Estados Unidos para enseñar a los jóvenes una auténtica visión católica del sexo y el amor.

“La riqueza de esta visión es más sólida y atractiva que las ideologías exaltadas permisivas en algunos sectores, los cuales, de hecho, constituyen una forma poderosa y destructiva de la lucha contra la catequesis para los jóvenes”, dijo 9 de marzo.

El Papa hablaba a los obispos de Minnesota, Dakota del Norte y Dakota del Sur. Actualmente se encuentran en Roma como parte de su visita “ad limina”, que implica la discusión de la salud de sus diócesis con el Papa Benedicto XVI y varios departamentos del Vaticano, así como hacer una peregrinación a las tumbas de los santos. Pedro y Pablo.    ”Los jóvenes necesitan encontrarse con la enseñanza de la Iglesia en su integridad, desafiante y contra-cultural, que la enseñanza puede ser”, dijo a los obispos.

Los niños deben ver a esta visión “encarnada por los matrimonios fieles que dan testimonio convincente de su verdad”, sino toda la Iglesia también tiene que darles apoyo “en su lucha para tomar decisiones acertadas en un momento difícil y confuso en sus vidas,” la El Papa dijo.

El Papa centró sus observaciones en la audiencia que describen las causas de la “crisis contemporánea del matrimonio y la familia.”

Esta crisis es evidente, dijo, en el “reconocimiento de debilidad de la indisolubilidad del pacto conyugal” y el rechazo generalizado de una “ética de la responsabilidad, madurez sexual, basada en la práctica de la castidad”.

Señaló que estas decisiones han dado lugar a “graves problemas sociales que llevan un inmenso costo humano y económico.”

El Papa abordó por primera vez la amenaza planteada por los intentos de redefinir el matrimonio legal. Reconoció que la unidad de redefinir el matrimonio estaba siendo empujado por “poderosas corrientes políticas y culturales”, que requieren un “esfuerzo consciente para resistir a esta presión.”

Esto tiene que hacerse, dijo, con una “defensa razonada del matrimonio como institución natural”, que consiste en “un determinado comunión de personas, esencialmente enraizada en la complementariedad de los sexos y orientadas a la procreación”.

“Las diferencias sexuales no puede ser descartado como irrelevante para la definición del matrimonio”, dijo. Esta es la razón por la defensa de la institución del matrimonio es “en última instancia una cuestión de justicia”, ya que “implica salvaguardar el bien de toda la comunidad humana y los derechos de los padres y niños por igual”, dijo el Papa. A finales de este año, los votantes de Minnesota se acepta o rechaza una enmienda constitucional que define el matrimonio como “sólo una unión entre un hombre y una mujer.”    El Papa Benedicto se dirigió entonces a cómo la visión cristiana de la sexualidad y el amor se enseña a los jóvenes. Dijo que los obispos deben “reconocer las deficiencias en la catequesis de las últimas décadas.” Esta enseñanza ha fracasado a menudo inadecuados para comunicar “el rico patrimonio de la doctrina católica sobre el matrimonio como institución natural, elevado por Cristo a la dignidad de sacramento”, así como la “vocación de los esposos cristianos en la sociedad y en la Iglesia, y la práctica de la castidad conyugal”.

Hizo un llamamiento para una mejor instrucción de los jóvenes y los que se preparan para el matrimonio, con programas basados ​​en el Catecismo de la Iglesia Católica. Estos también deberían abordar la “grave problema pastoral”, presentado por “la práctica generalizada de la convivencia, a menudo por parejas que parecen no darse cuenta de que es un pecado grave, por no hablar de perjudicial para la estabilidad de la sociedad.”

Todas las agencias católicas de la familia también debe dar apoyo y “llegar a” aquellos que están divorciados, separados, madres solteras, madres adolescentes, el aborto las mujeres teniendo en cuenta, así como los niños que sufren debido a la desintegración de la familia.

El Papa identificó una “necesidad urgente” de los cristianos a “recuperar el aprecio de la virtud de la castidad”, que, recordó a los obispos, se define en el Catecismo como un “aprendizaje del dominio de sí que es una pedagogía de la libertad humana”.

Fundamentalmente, dijo, la comprensión cristiana de la sexualidad es “una fuente de la verdadera libertad, la felicidad y el cumplimiento de nuestra vocación humana fundamental e innata de amar.”

Concluyó diciendo a los obispos que los niños tienen “un derecho fundamental” a crecer con una “comprensión de la sexualidad y su lugar en las relaciones humanas.”

El duelo y el regocijo

By adal on Mayo 19th, 2012

El duelo y el regocijo

Voy a ofrecer ninguna dificultad para que el Señor me envía hoy

Juan 16:20-23a

Oración introductoria:

Señor, al comenzar esta oración, te ofrezco todo mi ser: mis pensamientos, deseos, decisiones, acciones, esperanzas, temores, debilidades, fracasos y éxitos menores. Abro todo mi ser a ti, consciente de que tú lo sabes todo ya. Estoy seguro de tu misericordia y de la fuerza de purificación de su mirada penetrante y cariñosa.

Petición:

Señor, dame una gran paz y alegría interior en medio de pruebas de la vida.

1. “Llorarás”

La pena no es una experiencia agradable en sí mismo. Jesús no promete a sus discípulos que le siguiera y que serán protegidos de la característica de la tristeza de cualquier exilio en una tierra extranjera. Un sistema de valores del cristiano es diametralmente opuesta a la visión mundana. Sea honesto y la opinión común tendrá en cuenta que hacia atrás o ingenuo. Sea amable y que será visto como crédulo. Sé fiel al amor de su cónyuge y se le considera que tiene tendencias represivas. La lista podría seguir y seguir. Un cristiano auténtico se destaca entre los dedos del mundo como en verdad el más doloroso del pulgar. ¿He aceptado este elemento desagradable y difícil del cristianismo?

2. “I Will See You Again” “Su tristeza se convertirá en gozo.”

Los discípulos estaban sorprendidos y desalentados por la crucifixión de Jesús, pero la muerte de Jesús no sería la última escena de la obra. Después de los dramáticos acontecimientos del Calvario llegó la alegría de la resurrección, una vida nueva y gloriosa. ¡Qué felices los discípulos deben haber ido a ver a Nuestro Señor una vez más! Pero incluso entonces Jesús parece jugar “peek-a-boo” con sus discípulos. Él camina por las paredes que traen ellos alegría y luego desaparece de nuevo. Podemos tener una experiencia similar en la oración. La alternancia de la sequedad y la consolación es una parte esencial de la pedagogía de Dios con nosotros. A veces parece que el Señor está junto a nosotros y otras veces que es el negocio en el extranjero. ¿Soy capaz de ejercer mi fe en la presencia del Señor, más allá del estado de mis sentimientos en este momento?

3. “Vuestro corazón se alegrará”

A veces la carga esté nivelada contra el cristianismo que sus prohibiciones morales son una fuente de dolor y frustración. Una mirada más atenta muestra un panorama completamente diferente. La cercanía del Señor, junto con el reconocimiento de que los bienes de este mundo son regalos fundamentalmente buenas prodigado por el Padre sobre sus hijos, la alegría profunda. Cuando somos capaces de distinguir la presencia y la acción del Señor en todo lo creado ya través de todas las circunstancias, se experimenta una alegría desconocida para el mundo. “Te veré de nuevo, y se alegrará vuestro corazón y nadie os quitará vuestra alegría lejos de ti.” No tengo esta alegría fundada en mi fe y la conciencia de la inmensa amor personal de Dios? ¿Mi obediencia a la ley moral tallo de una confianza total en Dios, que quiere mi felicidad?

Conversación con Cristo:

Jesús mío, cuando estás cerca de mí, yo experimento una gran alegría.

Yo sé que tú siempre estás conmigo.

Ayúdame a ejercitar mi fe y ser capaz de fortalecer

la fe de aquellos de mis hermanos y hermanas

que me tenga que mostrar su amor.

Origen del Nombre de Jesus

By adal on Mayo 18th, 2012

Origen del Nombre de Jesus

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Casa La vida de Jesús Nombre de origen Significado del Nombre En la Eucaristía Entierro Creencias Preguntas Frecuentes

Jesús:

La palabra Jesús es la forma latina del griego Iesous los que a su vez es la transliteración del hebreo Jeshua, o Joshua, o también Jehoshua, que significa “Jehová es salvación”. Aunque el nombre de una forma u otra se produce con frecuencia en el Antiguo Testamento, no fue llevado por una persona destacada entre el tiempo de Josué, hijo de Nun y Josué, el sumo sacerdote en los días de Zorobabel. También fue el nombre del autor del Eclesiástico de uno de los ancestros de Cristo mencionados en Su genealogía, que se encuentra en el Tercer Evangelio (Lucas 3:29), y uno de los compañeros de San Pablo (Colosenses 4:11). Durante el período helénico, Jasón, puramente griego y análogo de Jesús, parece haber sido adoptado por muchos (I Mac. 8:17; 12:16; 14:22; II Macabeos 1:7; 2:24; 04:07 - 26; 5:5-10, Hechos 17:5-9, Romanos 16:21). El nombre griego está relacionado con el verbo iasthai, para sanar, sino que es por lo tanto, no resulta sorprendente que algunos de los Padres Griegos hayan asociado la palabra de Jesús con la misma raíz (Eusebio, “Dem Ev.”., IV, cf Hechos 9:34.; 10:38). Aunque en la época de Cristo el nombre de Jesús parece haber sido bastante común (Josefo, “Ant”., XV, ix, 2; XVII, xiii, 1; XX, ix, 1; “Bel Jud.”., III, ix, 7, IV, iii, 9, VI, V, 5; “. Vit”, 22) se impuso a Nuestro Señor por orden expresa de Dios (Lucas 1:31, Mateo 1:21), como señal de que el Niño estaba destinado a “salvar a su pueblo de sus pecados.” Philo (”.. De Mutt Nom”, 21) es por lo tanto, lo correcto cuando explica que Iesous significa soteria kyrion, Eusebio (Dem., Ev, IV, de la aleta del anuncio;.. PG, XXII, 333) da el significado Theou soterion , mientras que San Cirilo de Jerusalén interpreta la palabra como equivalente a Soter (Cat., x, 13, PG, XXXIII, 677). Este último escritor, sin embargo, parece estar de acuerdo con Clemente de Alejandría en el examen de las palabras Iesous como de origen griego (Paedag., III, xii; PG, VIII, 677), San Juan Crisóstomo enfatiza nuevamente la derivación hebrea de la palabra y su significado Soter (Hom., ii, 2), por lo tanto de acuerdo con la exégesis del ángel hablándole a San José (Mateo 1:21).

Cristo:

La palabra Cristo, Christos, equivalente griego de la palabra hebrea Mesías, significa “ungido”. De acuerdo con la ley antigua, los sacerdotes (Éxodo 29:29; Levítico 4:3), los reyes (I Reyes 10:01; 24:7), y los profetas (Isaías 61:1) se suponía que eran ungidos para sus respectivos cargos; Ahora, el Cristo, o Mesías, combinado esta dignidad triple en Su Persona. No es de extrañar, por tanto, que durante siglos los Judios se había referido a su esperado Salvador como “el Ungido”, tal vez esta designación alude a Isaías 61:1 y Daniel 9:24-26, o incluso a los Salmos 2:2; 19:7; 44:8. Así, el término Cristo o Mesías era un título en lugar de un nombre propio: “Non proprium nomen est, sed et regni nuncupatio potestatis”, dice Lactancio (Div. Inst., IV, VII.). Los evangelistas reconocer la verdad misma; con excepción de Mateo 1:1, 18, Marcos 1:1, Juan 1:17; 17:03, 9:22, Marcos 9:40 y Lucas 2:11; 22:2, la palabra de Cristo siempre es precedido por el artículo.

Sólo después de la Resurrección el título se convirtió gradualmente en nombre propio, y la expresión Jesucristo o Cristo Jesús se hizo una sola designación. Pero en esta etapa los griegos y los romanos entendían poco o nada acerca de la importación de la palabra ungido, para ellos no constituía ninguna concepción sagrada. De ahí que sustituían Chrestus, o “excelente”, por Cristo o “ungido”, y Chrestians en lugar de “cristianos”. Puede haber una alusión a esta práctica en I Pedro 2:3, “. Que el Señor es dulce” hoti chrestos ho kyrios, que se traduce Justino Mártir (Apol., I, 4), Clemente de Alejandría (Strom., II, IV, 18), Tertuliano (Adv. Gentes, II), y Lactancio (Div. Int.., IV, vii, 5), así como San Jerónimo (In Gal., V, 22), están familiarizados con la sustitución pagana de Chrestes por Christus, y son cuidadosos al explicar el nuevo término en un sentido favorable. Los paganos hicieron poco o ningún esfuerzo por aprender lo correcto acerca de Cristo y los cristianos; Suetonio, por ejemplo, atribuye la expulsión de los Judios de Roma de Claudio a la constante instigación de sedición por Cresto, a quien concibe como actuando en Roma la parte de un líder de los insurgentes.

San Juan I

By adal on Mayo 18th, 2012

San Juan I

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Festividad: 18 de mayo

San Juan I, Papa y Mártir (Día del Santo - 18 de mayo)

Un nativo de Toscana en Italia, John fue elegido Papa cuando todavía era un archidiácono después de la muerte del Papa Hormisdas en el 523. En ese momento, el gobernante de Italia fue Teodorico el godo que se suscribieron a la marca del cristianismo arriano, pero había tolerado e incluso favoreció a sus católicos temas durante la primera parte de su reinado. Sin embargo, sobre el tiempo de San Juan de la adhesión al Papado, la política de Teodorico se sometió a un cambio drástico como resultado de dos eventos: la traición (en la vista del soberano) la correspondencia entre los miembros de alto rango del Senado Romano y Constantinopla y el severo edicto contra la herejes promulgado por el emperador Justino I, quien fue el primer católico en el bizantino trono en cincuenta años. Alentados por las apelaciones de los arrianos del Este,

Teodorico amenazó con emprender la guerra contra Justin pero finalmente se decidió a negociar con él a través de una delegación de cinco obispos y senadores cuatro. En su cabeza, llamado Papa John - en contra de los deseos de este último. Poco se sabe con certeza acerca de la naturaleza del mensaje que el Papa dio a luz y la forma en que se llevó a cabo su misión.

Lo que se sabe es que él tuvo éxito en persuadir al emperador para mitigar su tratamiento de los arrianos y así evitar las represalias contra los católicos en Italia. La visita del Papa también trajo consigo la reconciliación de los occidentales y la Iglesias Orientales que habían sido atormentados por un cisma, ya 482, cuando Zenón Henoticon se había publicado. Sin embargo, Teodorico había ido cobrando cada vez más sospechoso cada día que pasa. A la espera de la delegación de regresar, ordenó la ejecución del filósofo Boecio y su padre-in-law Símaco en un cargo de traición a la patria, y como él se enteró de las relaciones de amistad entre el Papa y el emperador, llegó a la conclusión de que estaban conspirando contra él. Por lo tanto, a su regreso de la delegación a la ciudad capital de Rávena, el Papa Juan fue encarcelado por orden de Teodorico y murió poco tiempo después a consecuencia del tratamiento que experimentó allí.

Cuando Dios quita, Dios da

By adal on Mayo 18th, 2012

Cuando Dios quita, Dios da

¿Por qué ahora? ¿Por qué a mí? Buscamos explicaciones y agarraderas. Llamamos al cielo y encontramos un silencio extraño, como si nuestra voz no fuera escuchada.

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Ocurrió eso que tanto temíamos. Perdimos a un ser querido. Terminó una amistad que nos llenaba de gozo. Llegó la hora del despido. Se estropeó un aparato que tanto nos gustaba. Iniciaron los síntomas de una enfermedad que buscamos mantener lejos desde hace años.

Sentimos que Dios nos quita algo que llevamos muy dentro en el corazón. La tristeza nos invade, quizá incluso el abatimiento y la desesperanza.

¿Por qué ahora? ¿Por qué a mí? ¿Por qué de esta manera? Buscamos explicaciones y agarraderas. Llamamos al cielo y encontramos un silencio extraño, como si nuestra voz no fuera escuchada.

Nos falta esa mirada incisiva para reconocer que cuando Dios nos quita algo es para darnos algo mejor. No tenemos la fe madura con la que resulta posible reconocer que si termina una etapa de nuestra existencia es porque está empezando una nueva y mejor.

Parece una teoría hermosa, pero aceptarla en medio de las lágrimas, con el corazón destruido ante una despedida o una pérdida, cuesta. Cuesta, porque no acabamos de comprender la caducidad de la vida terrena. Cuesta, porque no hemos reconocido, seriamente, que Dios es Padre y que todo lo permite para nuestro bien. “Por lo demás, sabemos que en todas las cosas interviene Dios para bien de los que le aman; de aquellos que han sido llamados según su designio” (Rm 8,28).

Leo en la Escritura que “a quien ama el Señor, le corrige; y azota a todos los hijos que acoge. Sufrís para corrección vuestra. Como a hijos os trata Dios, y ¿qué hijo hay a quien su padre no corrige? Mas si quedáis sin corrección, cosa que todos reciben, señal de que sois bastardos y no hijos” (Hb 12,6-8). Pero a veces, ¡cuánto me cuesta dejarme purificar por Dios!

Llega el momento de levantar los ojos al cielo para descubrir qué es lo que Dios me ofrece ahora, tras una privación temida. Quizá desea, simplemente, que me parezca un poco más al Hijo que sufre y calla, por amor al Padre y a los hombres, en un madero. Entonces seré capaz de acoger con paz una pérdida que no es sino la otra cara de un gran regalo: el de vivir realmente como hijo…

Alegría que nadie les podrá quitar

By adal on Mayo 18th, 2012

Alegría que nadie les podrá quitar

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Juan 16, 20-23. Pascua. Cristo siempre está con nosotros, aunque no lo veamos, siempre habrá una luz de esperanza en las noches de más grande inquietud.
Del santo Evangelio según san Juan 16, 20-23
En verdad, en verdad os digo que lloraréis y os lamentaréis, y el mundo se alegrará. Estaréis tristes, pero vuestra tristeza se convertirá en gozo. La mujer, cuando va a dar a luz, está triste, porque le ha llegado su hora; pero cuando ha dado a luz al niño, ya no se acuerda del aprieto por el gozo de que ha nacido un hombre en el mundo. También vosotros estáis tristes ahora, pero volveré a veros y se alegrará vuestro corazón y vuestra alegría nadie os la podrá quitar. Aquel día no me preguntaréis nada.
Oración introductoria
Señor, creo en Ti, espero y confío en tu gran misericordia y amor, por eso te suplico que esta oración me lleve a descubrir tu providencia en todos los sucesos de mi vida.
Petición
Jesús, que no me falte nunca la fe, el amor, la esperanza, para gustar la verdadera alegría, que nace del amor y de la fidelidad a Ti.
Meditación del Papa
A la luz del Nuevo Testamento el mensaje se hace más explícito y claro: el creyente que atraviesa esa oscuridad es como el grano de trigo que cae en tierra y muere, pero para dar mucho fruto; o bien, retomando otra imagen querida por Jesús, es como la mujer que sufre con los dolores del parto para poder llegar a la gloria de haber dado a la luz una vida nueva. Queridos hermanos y hermanas, este Salmo nos enseña que, en nuestra oración, debemos permanecer siempre abiertos a la esperanza y firmes en la fe en Dios. Nuestra historia, aunque marcada a menudo por el dolor, las inseguridades y momentos de crisis, es una historia de salvación y de “restablecimiento de la suerte”. En Jesús termina nuestro exilio, toda lágrima se enjuga, en el misterio de su Cruz, de la muerte transformada en vida, como el grano de trigo que se destruye en la tierra y se convierte en espiga. Benedicto XVI, 13 de octubre de 2011.
Reflexión
¡Cuánta alegría siente una familia al recibir un nuevo miembro! Es una alegría que llena el alma, pero ¿cuánto dolor se tuvo que sufrir? Mucho dolor durante algunos minutos u horas, pero ese dolor se ha transformado en todos en una alegría inmensa.
También, cuando van a operar a una persona, ésta se siente afligida y no piensa en otra cosa que en lo que le está sucediendo, pero cuando ha pasado todo, después de esas horas de suspenso, se siente tranquila y en paz, hasta con una mayor alegría de seguir el camino con vida.
Así es la vida del hombre, los dolores siempre preceden a las alegrías, y a veces es al revés. Nunca hay un estado perpetuo de alegría o de dolor, siempre habrá una luz de esperanza en las noches de más grande inquietud.
Cristo nos quiere prevenir en este pasaje que no estaremos solos por mucho tiempo, sino que siempre le tendremos a Él cerca, y así nuestro dolor por la separación se transformará en alegría cuando le veamos de nuevo. No perdamos la esperanza, Cristo siempre regresará, aunque no lo veamos. Pidámosle la gracia de darnos mayor confianza en su palabra, y así esperarle con alegría.
Propósito
Al enfrentar una dificultad, pediré ayuda a Dios en vez de confiar sólo en mis propias fuerzas.
Diálogo con Cristo
Señor, lo único que hace triunfar el mal es la desconfianza, el abatimiento ante los problemas, olvidando que Tú eres el Creador, el Dueño y Señor de la vida. Por eso puedo vivir la alegría en el dolor, porque por la fe y la esperanza, sé que todo tiene un sentido y que Tú nunca me dejas en el sufrimiento, y el mal y la injusticia nunca tienen la última palabra. ¡Gracias, Padre bueno, por la fidelidad de tu amor!

Pascual Bailón, Santo

By adal on Mayo 17th, 2012

Pascual Bailón, Santo

Religioso Franciscano, Mayo 17

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Religioso Franciscano

Hijo de humildes campesinos, Martin Bailón e Isabel Yubero, Pascual nació el 16 de mayo de 1540 en Torrehermosa, Aragón (España). El segundo de seis hermanos. Le llamaron Pascual porque nació en la vigilia de Pentecostés.

Desde los 7 hasta los 24 años trabajó como pastor de ovejas.

Tal era su amor a la Eucaristía que el dueño del rebaño decía que el mejor regalo que le podía ofrecerle al niño era permitirle asistir algún día entre semana a la Santa Misa.

Desde el campo donde pastoreaba alcanzaba a ver el campanario de la iglesia del pueblo. De vez en cuando se arrodillaba para adorar al Santísimo Sacramento desde lejos.

Un día, mientras el sacerdote consagraba, otros pastores le oyeron gritar: “¡Ahí viene!, ¡allí está!”. Cayó de rodillas. Había visto a Jesús venir en aquel momento. Se le apareció el Señor en varias ocasiones en forma de viril o de estrella luminosa.

Desde niño hacía duras penitencias, como andar descalzo por caminos pedregosos. Cuando alguna oveja pasaba al potrero del vecino, pagaba a este de su escaso salario por el pasto que la oveja se había comido.

Entra con los Franciscanos.

A los 24 años ingresó en el convento de los frailes menores (franciscanos) de Alvatera. Al principio no lo aceptaron por su poca instrucción. Apenas había aprendido a leer para rezar el pequeño oficio de la Santísima Virgen María que llevaba siempre mientras pastoreaba. Sus favoritas oraciones eran a Jesús Sacramentado y a la Santísima Virgen.

Los franciscanos le asignaron oficios humildes. Fue portero, cocinero, mandadero y barrendero.

Su tiempo libre lo dedicaba a la adoración Eucarística, de rodillas con los brazos en cruz. Por las noches pasaba horas ante el Santísimo Sacramento. Continuaba su adoración tarde en la noche y por la madrugada estaba en la capilla antes que los demás.

Hablaba poco, pero cuando se trataba de la Sagrada Eucaristía, lo inspiraba el Espíritu Santo. Siempre estaba alegre, pero nunca se sentía tan contento como cuando ayudaba a Misa o cuando podía estarse un rato orando ante el Sagrario del altar. Al llegar a un pueblo iba primero a la iglesia y allí se quedaba por un buen tiempo de rodillas adorando a Jesús Sacramentado.

En una ocasión, un hermano religioso se asomó por la ventana y vio a Pascual danzando ante una imagen de la Sma. Virgen y le decía diciéndole: “Señora: no puedo ofrecerte grandes cualidades, porque no las tengo, pero te ofrezco mi danza campesina en tu honor”. El religioso pudo ver que el santo rebosaba de alegría.

Pascual compuso bellas oraciones al Santísimo Sacramento. El Arzobispo San Luis de Rivera, al leerlas exclamó admirado: “Estas almas sencillas sí que se ganan los mejores puestos en el cielo. Nuestras sabidurías humanas valen poco si se comparan con la sabiduría divina que Dios concede a los humildes”.

Le enviaron a París a entregar una carta al general de la orden. En camino defendió la Eucaristía frente a las herejías de un predicador calvinista, por lo que casi lo mata una turba Hugonotes. El se alegró por haber tenido el honor de sufrir por su fidelidad al Señor y no se quejó.

Aunque Pascual apenas sabía leer y escribir, era capaz de expresarse con gran elocuencia sobre la presencia de Jesús en la Eucaristía. Tenía el don de ciencia infusa. Sus maestros se quedaban asombrados de la precisión con que respondía a las mas difíciles preguntas de teología.

Le dedicaron este verso: De ciencia infusa dotado,

“siendo lego sois Doctor,

Profeta y Predicador,

Teólogo consumado… ”

Se destacó por su humildad y amor a los pobres y afligidos. Era famoso por sus milagros y su don para llevar las almas a Cristo. Martín Crespo relató como el santo le había librado de su determinación de vengarse de los asesinos de su padre. Habiendo escuchado el viernes santo el sermón sobre la pasión, sus amigos le exhortaban a perdonar. El se mantenía inmovible. Entonces Pascual lo tomó del brazo, lo llevó a un lado y le dijo: “Mi hijo, ¿No acabas de ver la representación de la pasión de Nuestro Señor?”. “Entonces -escribe Martín- con una mirada que penetró mi alma me dijo: “Por el amor de Jesús Crucificado, mi hijo, perdónalos”.

“Si, Padre”, contesté, bajando mi cabeza y llorando. “Por el amor de Dios yo los perdono con todo mi corazón” Ya no me sentí la misma persona”

Cuando estaba moribundo oyó una campana y preguntó: “¿De qué se trata?”. “Están en la elevación en la Santa Misa”. “¡Ah que hermoso momento!”, y quedó muerto en aquel preciso momento. Era el 15 de Mayo de 1592, el Domingo de Pentecostés. Villareal, España.

Durante su misa tenían el ataúd descubierto y en el momento de la doble elevación, los presentes vieron que abrió y cerró por dos veces sus ojos. Su cuerpo aun después de muerto, manifestó su amor a la Eucaristía. Eran tantos los que querían despedirse de el que lo tuvieron expuesto por tres días.

Hizo muchos milagros después de su muerte.

Beatificado el 29 de Octubre de 1618 por el Papa Pablo V

Canonizado el 16 de Octubre de 1690 por el Papa Alejandro VIII

Declarado Patrono de los Congresos Eucarísticos y Asociaciones Eucarísticas por León XIII, es también patrono de los cocineros y del municipio de Obando (Filipinas).

ORACIÓN

Querido San Pascual:

consíguenos del buen Dios

un inmenso amor por la Sagrada Eucaristía,

un fervor muy grande

en nuestras frecuentes visitas al Santísimo

y una grande estimación por la Santa Misa.

Amén